Por: Juan Fregoso
Acaponeta, Nayarit.-Salvador Alonso Guzmán, militante adherente del Partido Acción Nacional, denuncia la indebida injerencia del actual presidente de este organismo político, Raúl Escobedo Carbajal, en las decisiones que debiera tomar su hijo Raúl Escobedo Sánchez, quien actualmente funge como regidor plurinominal en el Ayuntamiento que encabeza Efraín Arellano Núñez.
Sucede que Salvador (Chavita) Alonso Guzmán, quien durante por muchos años estuvo al servicio particular de Raúl Escobedo Carbajal, pues aparte de ser miembro del partido en decadencia, el ex diputado lo convirtió en un todólogo, es decir, que Chavita la hacía de mandadero, oficinista, de vocero y hasta de alcahuete, pues tenía la encomienda de conseguirle damas al verraco de Escobedo Carbajal, quien se cree a sus más de sesenta años todo un de galán de telenovelas, cuando el pobre no quiere admitir que ya le cayó el chahuistle y, por consiguiente, ya comienza a tener serios problemas hidráulicos con las mujeres jóvenes, porque hasta eso tiene este señor, le gustan las chamaquitas que rondan los 20 o 25 años, como algunas secretarias que ha tenido y que duran muy poco precisamente porque son acosadas constantemente por este remedo de don Juan Tenorio.
Chavita, cuenta que durante los años que estuvo al servicio de Raúl Escobedo Carbajal, ayudó en todo los quehaceres del partido y dice que todas las actividades que realizaba lo hacía con mucho entusiasmo, porque él sí es panista por convicción, no como su ex jefe que es un mercader de la política, puesto que cada vez que hay elecciones no trabaja para el PAN sino para otros partidos políticos que le pagan bien sus favores o su servilismo, la prueba está que en los comicios pasados traicionó a su candidato presidencial, a cambio de hacer regidor a su hijo Raúl Escobedo Sánchez, y esto no me lo contaron, expresa Chavita, porque yo seguí los pasos del todavía presidente del CDM del PAN, por eso me di cuenta de que Raúl es un panista convenenciero y tranza.
La inconformidad de Salvador Alonso Guzmán, surge porque hace unos días fue intervenido quirúrgicamente de los ojos, operación que pagó con su propio dinero, pero como le recetaron muchas medicinas que no podía comprar por ser de escasos recursos, pensó en el regidor Raúl Escobedo Sánchez, por lo que acudió a las oficinas del partido para que el Concejal le ayudara a comprar una gotas oftálmicas, pero ándale—comenta—que ahí estaba don Raúl, el cual como pude observar tiene mucha influencia sobre su vástago, pues en ese momento le ordenó que no me apoyara con nada y Raulito se limitó a agachar la cabeza, en señal de sumisión hacia su padre, quien me dijo no es para tanto Chavita, consíguete el dinero con algún amigo y luego yo te lo repongo, porque ahorita estamos bien tronados.
La pregunta que ahora se hace Chava Alonso, es quién de los dos Raules es el regidor, si Raúl El Viejo o Raúl el Júnior, porque éste ya está lo bastante grandecito como para conocer sus responsabilidades, ser dueños de sus actos, además es un profesionista que se supone cuenta con su propio criterio, pero está visto que tiene una grave papitis aguda, ya que no actúa como persona adulta sino como un niño que tiene que obedecer ciegamente a su progenitor, pues de lo contrario se expone a recibir una cintariza o unas nalgadas por lo menos. Salvador Alonso, remata; no me cabe la menor duda de que el verdadero regidor del PAN, no es Raúl Escobedo Sánchez, sino Raúl Escobedo Carbajal, un verdadero pillo de siete suelas que, por si fuera poco, el muy corrupto pretende reelegirse como presidente del CDM, o cuando menos, dejar en su lugar a un incondicional suyo para seguir mangoneando y sacando provecho del partido, concluyó Alonso Guzmán.