Por Óscar Verdín Camacho

En julio de 1995 nació el muchacho que el jueves 23 habría participado en el robo con violencia de una cadena de oro, cuyo dueño también fue baleado en la colonia Amado Nervo, cerca de Ley-Mololoa, según es del dominio público.

El contar con 17 años, cumplidos hace unas semanas, ha permitido que el joven, al ser menor de edad no esté recluido en la penal de Tepic sino en el Centro de Internamiento y Reintegración Social para Adolescentes (CIRSA).
Y es que, si el delito hubiera ocurrido antes de que se modificara la edad para iniciar un proceso penal, que era de 16 años, el citado adolescente habría tenido que enfrentar una acusación por los delitos de robo y lesiones calificadas. Sin embargo, por su condición de menor de 18 años tendrá sanciones mucho menores.

LA OPERACIÓN
Minutos antes de las siete de la noche del jueves, dos vecinos de la colonia Amado Nervo platicaban en la banqueta, afuera de sus casas, cuando se aproximaron el ahora interno del CIRSA y su cómplice. El primero caminaba al frente y sin más arrancó la cadena de oro. El agraviado, una persona de 57 años, intentó defenderse pero el segundo delincuente lo encañonó con una pistola, al tiempo que huían.

Momentos después, a bordo de una camioneta prestada por una vecina, el ofendido dio alcance a los jóvenes, uno de los cuales le disparó, hiriéndolo en el abdomen. Estaban cerca de Ley-Mololoa.
A continuación, los dos delincuentes se dispersaron como si fuera una manera táctica; uno de ellos entró al centro comercial y ahí se quitó la camisa para quedar en una de resaque. Luego salió y abordó un taxi para alejarse del lugar.

Para entonces, varias personas habían auxiliado al herido y marcaron al número de emergencias 066; la policía y una ambulancia acudieron al lugar. Fue llevado al hospital del ISSSTE.

Con un rápido operativo en la zona, elementos de la Agencia Estatal de Investigación detuvieron al joven de 17 años, en el crucero de las avenidas México y Francisco I. Madero. Traía la joya robada y una navaja. Era el muchacho de la camiseta de resaque. De su cómplice no se ha sabido más.

Casos como este han despertado interrogantes sobre la edad penal en México; y es que hasta hace unos años era de 16 años, mientras que ahora es de 18. El joven involucrado en este asunto es uno de los beneficiados.