Por: Juan Fregoso

Acaponeta, Nayarit.-Vecinos de la colonia centro se quejan de la actitud negligente del director de Obras Públicas, Javier Cervantes Alonso, ya que en la esquina que forman las calles Juan Espinosa Bávara y Querétaro, desde hace aproximadamente tres meses se encuentra una luminaria descompuesta, sin que el personal de esta dependencia se preocupe en lo más mínimo por repararla.

Los denunciantes, que pidieron el anonimato comentaron que a raíz de este problema, toda esta zona se encuentra en total oscuridad, lo que representa un peligro para las familias que viven en esta céntrica zona, ya que por las noches algunos jóvenes y no tan jóvenes, se reúnen ahí para ingerir bebidas embriagantes, fumar marihuana, e incluso, los habitantes aseguran que han visto parejas haciendo cosas indecorosas al amparo de la oscuridad.

Estos hechos, dicen, lo mismo se dan desde muy temprano hasta ya avanzada la noche, porque ni la policía pasa por este lugar, probablemente hasta los agentes de seguridad tienen miedo de pasar por aquí; nomás date una vuelta a eso de las doce de la noche para que te cerciores por ti mismo del desmadre que se arma en este lugar, comentó un ciudadano al reportero, el cual al pedirle su nombre me respondió que no podía hacerlo por temor a las represalias.

A pregunta expresa, una joven señora dijo que ya acudieron a la Obras Públicas, pidiendo el cambio de esa luminaria, pero afirmó que el director les ha contestado que su dependencia no tiene dinero para comprar este tipo de accesorios; pues cuánto puede costar una lámpara como para que don Javier Cervantes, argumente que no tiene dinero, reviró esta dama.

Otro colono cuestionó la actuación del director de Obras Públicas, pues indicó que este funcionario no sale de las cantinas, que por esta razón no pone atención a los problemas de la ciudad y que son de su competencia; está ahí nomás de adorno, porque no hace nada por mejorar la imagen la ciudad, ya que si te fijas una gran cantidad de calles están destrozadas, con baches por dondequiera, y lo peor, llenos de aguas negras.
Y si esto lo vemos en el centro de la ciudad, imagínate cómo estarán las colonias de las orillas del pueblo, habitadas en su mayoría por gente humilde, por gente más jodida que nosotros, y que no se atreven a denunciar porque simplemente son ignoradas por este señor que no cumple con la responsabilidad que tiene; yo creo que en esa dependencia debería estar una persona con espíritu de servicio, es más, pienso que el presidente debería destituirlo y poner en su lugar a otra persona que, además reúna el perfil para este cargo, porque por lo que yo sé este señor es profe y ahí debería estar un ingeniero civil o con una preparación semejante.

El afectado subrayó que Javier Cervantes dice que no tiene dinero para el mantenimiento del alumbrado público, pero bien que tiene para embriagarse todos los días, ya que lo hemos visto entrar frecuentemente a una cantina ubicada por el rumbo del malecón; sé de buena fuente, que este mal funcionario adquirió recientemente un préstamo de 80 mil pesos dizque para invertirlos en sus negocios, pero más bien creo que los quiere para pasárselos por el buche, pero ese es su problema.

El asunto es que así como consiguió dinero para él, debería solicitar un préstamo de otros 80 mil pesos para emplearlos en la reparación de lámparas y arreglar las calles, que por el estado físico en que se encuentran, son una vergüenza para un pueblo que se hace llamar La Atenas Nayarita. Pero, bueno, si este señor no está a gusto en su cargo, si no tiene ganas de trabajar, porque además por eso se le paga con nuestros impuestos, pues que renuncie, no te parece, comentó este parroquiano.