Por: Olegario Zamudio Quezada

Tuvimos la oportunidad de entrevistarnos por la Avenida Juárez con la señorita de ojos estirados, morena y alta, una de las mujeres más preponderantes de la legión de los Montenegro del SNTE en Nayarit. La entrevista fue de una cuadra y a bocajarro. Nosotros los comunicadores pertrechados desde tres ángulos: un activo, un interpelante y uno fuera de tema.

Esencialmente quedó claro que en Nayarit sólo están arriba del Ring dos luchadores: uno el que encabeza Roberto Sandoval, y por otra parte, el grupo dirigido por el ex senador Gerardo Montenegro, ambos exigen cortar de cada equipo tres cabezas como preseas.

Nuestra entrevistada afirmaba, ya desde este mediodía por la avenida Juárez, la SEP y la Sección XX se pusieron borrachas: están bien tomadas, los profes estamos atrincherados y exigimos nuestros derechos laborales y económico sin alienables.

Derechos y pagos que debió habérselos realizado, en tiempo y forma, el hijo de Liberato cuando era responsable de la educación, pero que ese dinero no lo quiso distraer en pagar a los profes porque andaban en campaña política y el interés primero era estar bien con el Ney quien palomearía las candidaturas en el PRI, los intereses de los profesores los dejaron para después.

Así se les fue el tiempo. El Ney les engañó su ingenuidad de creer en él, y con tácticas dilatorias hasta el final creyeron que el ex gobernador priista les cumpliría y no fue así. Se quedaron sentados en la banqueta llorando como chiquillos sin su paletón de malvavisco y cubierta de chocolate.

Me decía la grandota que Los reyes y los emperadores no aspiraban nunca a que el pueblo los amara, aspiraron siempre a que el pueblo les tuviera miedo, Liberato continuó con esa dinámica de represión, pero no fue así con los que se le arrodillaron, a esos les dio privilegios, los domesticó pues.
A la pregunta de cómo es que te va a poder reprimir, si él ya no va a estar en el poder sindical, me contestó; Mira mi niño, Toño Echevarría no lo pudo doblegar que era más ducho; Roberto no podrá doblegarlo, menos correrlo y en eso, ahí está el miedo de muchos profesores que aunque sabemos que con Roberto al magisterio le va a ir mejor, tienen temor de desentenderse.

La opinión de esta morena de fuego en una entrevista de apenas cuatro minutos, revela una cosa: los maestros siguen a Liberato más que por lealtad, por temor, ese ya es un triunfo de Roberto Sandoval. Sin embargo, también deja claro que hay educadores que están dispuestos a abandonar al líder de la Mazata, pero no lo hacen ante la posibilidad de ser reprimidos. Aquí es donde está el Nudo Gordiano: cortarle las uñas al líder magisterial, para evitar que emprenda venganzas contra quienes lo abandonen.

Roberto Sandoval ya le quitó la talega del dinero que tenía Liberato y la bolsa del trabajo y todavía no le puede quitar el garrote del miedo, y con éste empuñado a lo alto afirma: no se equivoquen, el SASASA estará sólo 5 años, es decir, asustan con estar al mando del sindicato por muchos años y asustan con ser eternos y no morirse, de seguro desayunan formol como los zombis.
Pero hay un detalle que hay que observar, Liberato ya no puede usar ropa ajustada, tiene que usar sombrero pues le afecta el sol, no puede hacer largas caminatas, arrastra la lengua al hablar, pero Gerardo su hijo, sea punta en la cola para suplirlo en el cacicazgo, dice el de ojos verdes.

A partir de este día me incorporo, ahora sí de a de veras y de tiempo completo, en la sección XX, cuando escuchó esto Liberato, levantó las cejas, frunció el ceño y le lanzó una mirada furtiva al vástago. Creo que el enemigo de Liberato no es tan sólo el SASASA, su enemigo también es el Gerardo, el hijo de Doña Irma, la de Ixtlán