Por José María Castañeda


SANTIAGO.- Con teatro lleno, como se dice comúnmente, presentó ayer su libro titulado Santiago Ixcuintla Río y Costa, el Doctor, Pedro López González, en esta ciudad, por lo que ante la gran cantidad de invitados el Doctor, Manuel Narváez Robles, presidente del Congreso del Estado a nombre de los santiaguenses dijo;

“Agradeciendo la cortesía de dejarme intervenir modestamente ante una obra que enriquece nuestro ya bastante trabajado acervo cultural, yo quisiera después de estas excelentes intervenciones donde es difícil agregar algo original referente a la obra, primero que nada ponderar el trabajo tesonero de Pedro López González, catedrático de nuestras dos más grandes universidades estatales. la Tecnológica de la Costa y la Autónoma de Nayarit, en cuyas aulas el maestro ha buscado siempre despertar el interés, en estos tiempos de que el joven estudiante por su pasado, pero no es en el aula Pedro López, ha andado hurgando respeto en los rincones de Nayarit, en los edificios en los monumentos de los nayaritas, todo el origen y toda la historia de lo que hoy gozamos o padecemos en nuestra bella entidad”.

Nos entrega pues hoy Pedro López una obra donde destaca el principio, y aquí quiero pedirles permiso para hablar aprovechándome de mi condición de paisano santiaguense de algunos detalles que verdaderamente nos interesan y nos emocionan, inicio hablando de nuestro compañero vital de Santiago Ixcuintla, el Río Grande de ese compañero que ha visto generación tras generación, esos ciclos históricos de Ixcuintla con altas y bajas, con grandes épocas y difíciles etapas que debieron hacernos pensar a todos, en la importancia suma de conocer nuestra historia, pero no solamente a nosotros en la importancia mayor aún  de que nuestros jóvenes conozcan el interés que tiene saber de donde venimos y como se formó esto, donde estamos viviendo, el río grande excelentemente descrito en su camino al mar, por estas tierras por el maestro López González, es parte fundamental de la cultura, no solo de Ixcuintla  sino de toda la rivera del propio afluente desde el centro de la republica hasta el inmenso pacifico.

Describe la obra también toda esa fortuna  escondida en los terrenos de cultivo de nuestra región, y habla de los utensilios y de la cerámica que en Amapa, como en Gavilán como en Coamiles, da datos precisos de todo aquello que nos antecedió en la vida de estas tierras, y un capitulo fundamental las conquistas de estas tierras , la llegada de Nuño Beltrán de Guzmán, y su encuentro con Oceloth, narrado magistralmente por Pedro, con una serie de descripciones con una serie de párrafos destacados  que también reflejan pues cada uno de los pasos de nuestros conquistadores, vieron en aquellas sangrientas estrategias de colonización de conquistas que formaron después nuestra cultura, esto podemos analizar y valorarlo con justa y detallada descripción la evangelización y la colonización del rumbo, y nos habla el autor de los conventos de San Cristóbal, aquí con nosotros como la Feria de Sentispac, que confieso tener poca información al respecto de todos esos centros religiosos a la ves, que eran el nodo el epicentro de la vida social y cultural de la región, posteriormente explica la fundación de Santiago Ixcuintla, como la condensación de dos pueblos distintos, que se unieron para crear esta infraestructura urbana, una agradable descripción de este pueblo en el siglo XIX, e inicios del siglo XX, y nos descubre López González, a dos personajes que

tuvieron una etapa de su vida muy vinculada a nuestro pueblo, Porfirio Díaz, y Manuel Losada, como escondite, como botín, como guarida, Santiago Ixcuintla sirvió a estos dos personajes históricos y cada uno de ellos refleja la historia nacional una ideología una política que seguramente tuvo cuna en una de las partes de nuestro pueblo, insisto son detalles son cuestiones que muchas veces solo quienes nacimos y nos desarrollamos en esta tierra, y que mal que bien pero damos un poquito de aquello que todos conocemos el esfuerzo internacional que llamamos coloquialmente como “ensayo piloto” y que quedaron en la mente de nuestros abuelos de nuestros padres, por todo lo anterior muchas gracias Pedro López González, diría un emocionado Manuel Narváez.