José María Castañeda
SANTIAGO.- La agresión verbal a los campesinos productores de fríjol, de parte de la coyota frijolera Gumersinda Villegas Virgen, al llamarlos guevones y tahúres por aquello de que prefieren echarse en la hamaca, e irse a jugar dominó a las plazas de los poblados de donde son residentes continúa siendo tema.
Como se recordará la Gume como es popularmente conocida por los hombres dedicados al cultivo del alimento básico, al ser entrevistada por el comunicador Jesús Narváez, mismo que fue transmitido en su noticiero de las 10: a. m. dijo que los campesinos que no produjeran en sus tierras 2 toneladas por hectárea de fríjol, que mejor se dedicaran a otra cosa, y que además si no producían esa cantidad de kilos era porque sencillamente se la pasaban echados en la hamaca, y que cuando se cansaban de no hacer nada se iban a jugar dominó, a las plazas de los poblados donde residen, en lugar de atender sus tierras y ver qué es lo que necesitan los cultivos si foliares, fertilizantes, o químicos para atacar alguna plaga.
Esos fueron los comentarios ofensivos que hiciera según el sentir de algunos campesinos por parte de la Gume, hacia ellos, por lo que ayer el presidente de Sanidad Vegetal Ing. Fernando Ortega Herrera, dijo que lejos de hacer ese tipo de comentarios que en nada abona a la unidad de los productores de fríjol, Gumersinda Villegas, debería de pagar los adeudos que mantiene con muchos productores a los que a la hora de comprarles sus cosechas les promete un precio, y a la hora de pagar sale con otro, el Mano Ortega, como era conocido en su época de futbolista, expresó Yo mismo fui víctima de Gumersinda Villegas, ya que junto con Francisco Pancho Pantera Romero ex comisariado ejidal de Sentispac, le entregamos yo, dijo Ortega Herrera, 10 toneladas de fríjol, y Pancho un poco más de las 10 toneladas quedando en el acuerdo de que nos pagaría a razón de 10 mil 500 pesos la tonelada dándonos un anticipo de 9 mil pesos por tonelada entregada y el resto es decir si yo le entregué 10 toneladas me quedó a deber de acuerdo al precio pactado 15 mil pesos, nos lo pagaría más ya que comercializara el fríjol.
De esto han pasado 3 años y no nos ha pagado ni a Pancho ni a mí, entonces de que se admira si nosotros somos guevones como dice, ella es una mala paga aseguró otro campesino ayer al conocer las calificaciones de una de las principales coyotas del municipio Gumersinda Villegas Virgen.