Por Óscar Verdín Camacho
(Información y fotos)

El miércoles cinco, en Atonalisco, a unos 20 kilómetros de Tepic, se festejó el cumpleaños 100 de la persona más longeva del pueblo: la señora Luz Vizcaíno Villarreal.

Al mediodía, afuera de su casa que colinda con la plaza, se efectuó una misa a la que asistieron muchos de sus más de 130 descendientes y vecinos del lugar. Vestida de blanco, la celebración fue acompañada con mariachi.
El sacerdote Ascención Langarica describió a la festejada como una buena colaboradora del reino de Dios, porque ha sido una buena madre, una mamá cariñosa, pero también enérgica, y además le agradeció por haber sido, hace muchos años, una de las impulsoras para la restauración de la iglesia del pueblo. También fue fundadora del ejido de Atonalisco.

Durante la misa, unas señoras de Atonalisco le regalaron un escapulario. Ella reza todos los días. También fueron recordadas sus hijas Trinidad y Zenaida, fallecidas hace unos años, y su esposo Felipe Castillón, muerto cuando ella tenía 37 años y, llena de hijos, tuvo que trabajar para sacarlos adelante. Ha cultivado huertas de mango, ha sembrado caña.

Nacida en Cofradía de Acuitapilco, municipio de Santa María del Oro, casada desde los 15 años y su esposo de 31, la pareja tuvo 12 hijos, tres de los cuales murieron cuando eran niños, por lo que actualmente sobreviven siete: Rosario, Enedina, Francisco, Luz, Ramón, Guadalupe y Emma, quien ha sido su inseparable compañera.

Con numerosos nietos y bisnietos, los tataranietos son más de 20. Varios de estos niños y niñas también viven en Atonalisco. El miércoles cinco jugaban en la plaza y a cada rato se arrimaban a mamá Luz, que los acariciaba.
Lo que impresiona con doña Luz no sólo es su edad, sino la lucidez que tiene para reconocer a familiares lejanos por sus nombres, igual que sus amistades, o bien para mantener una plática. A sus nietos les preguntó por sus hijos que no pudieron asistir. Su memoria es de lujo.

Además, toda su vida tuvo gusto por la lectura, principalmente sobre historia, y en sus diálogos da cuenta de ello. Su hijo Francisco, maestro jubilado, contó que a él suele corregirle pasajes de la historia.

A lo largo del festejo por los 100 años, hijos, nietos, bisnietos, expresaron su agradecimiento a mamá Luz por todas las atenciones que ha tenido por ellos.
Por cierto, entre los asistentes estuvo la señora Toña, hermana menor de doña Luz y quien cuenta con 93 años.

Concluida la misa, la fiesta continuó en la plaza local. El mariachi siguió tocando, mientras se sirvió comida a los visitantes. Más tarde también hubo música de banda.