Por: Juan Fregoso

Acaponeta, Nayarit.-Entre la militancia panista existe una preocupación o inquietud como consecuencia de la postura que ha asumido el presidente del comité directivo municipal, Raúl Escobedo Carbajal, ya que se dice que este señor anda trabajando duro por imponer a su hijo Raúl Escobedo Sánchez, en la dirigencia del Partido Acción Nacional.

Aunque faltan algunos meses para que se renueve el comité, don Raúl Escobedo quiere dejar en su lugar a su vástago, como si tratará de una dinastía donde no tienen cabida otros militantes con mayor antigüedad que el júnior, quien actualmente se desempeña como regidor plurinominal en la presente administración, en donde por cierto, no ha hecho nada a favor de la gente, ya que sólo se ha concretado a cobrar sus jugosas quincenas.

Pero esta situación no le interesa en lo más mínimo a Raúl Escobedo Carbajal, que se ha fijado la meta de llevar a la dirección del blanquiazul a su hijo. Y como no hay nadie que se atreva a contradecirlo, el ex diputado que llegó al Congreso por la vía plurinominal, ya da por hecho que Raúl Escobedo Sánchez, ocupará su lugar una vez que se lleve a cabo una elección que, sin duda, será una mera simulación y en donde solamente su voz tendrá validez.

Aun cuando el PAN tiene cuadros más valiosos y con más experiencia política, al actual dirigente del CDM de este organismo político ya se le puso hacer de este partido una especie de feudo familiar, lo que ha generado una fuerte indignación entre panistas de viejo cuño que se la han rajado en los comicios pasados, no como su Raulito que sin hacer talacha, gracias a las turbias negociaciones de su padre alcanzó el puesto de regidor, no por su capacidad ni mucho menos por su trabajo en las filas del panismo acaponetense, sino por las mañosadas de su progenitor.

Con estas mismas artimañas, Raúl Escobedo ahora intenta heredarle el trono a su hijo, sin importarle pasar por encima de la voluntad de la auténtica militancia panista, la cual rechaza enérgicamente la conducta arbitraria del sempiterno dirigente del PAN, que ahora pretende hacer del partido una casa de familiar, en la cual solamente gobierne su estirpe de sangre azul, aunque tengan el cerebro vacío, lleno únicamente de ambiciones enfermizas, porque está visto que Los Escobedos no quieren soltar el poder, aun cuando el PAN se hundió en un deshonroso tercer lugar en las pasadas elecciones federales.

Si Escobedo Carbajal logra consumar su capricho, dicen algunos militantes, aquí en el municipio de Acaponeta, el partido que ostentó el poder durante doce años, bajo la batuta del júnior existen grandes posibilidades de que desaparezca del mapa político, porque si Raúl Escobedo Sánchez no ha dado el ancho como regidor, menos podrá con el paquete del comité directivo municipal, porque no tiene la preparación suficiente que se necesita para ejercer un liderazgo fuerte, capaz de unificar a sus miembros y de acrecentar a este instituto, ya que ni el propio Escobedo Carbajal ha podido hacerlo.

Por ello, ante la actitud arbitraria de Raúl Escobedo Carbajal de tratar de imponer a su retoño, los panistas están decididos a evitar que se consume este atropello. Y aunque la membresía de este organismo político es escasa, dicen sus militantes, que sí hay cuadros lo suficientemente preparados para asumir la dirección del CDM, entre ellos, mencionaron al doctor Nicolás Sánchez Rodríguez, la doctora Guadalupe Castillo Ahumada, el doctor Porfirio Soto Torres, así como Genaro Lamas Rivera, quien fue uno de los principales fundadores del PAN en este municipio. El PAN, manifiestan los inconformes, es del pueblo, no puede ser rehén de ninguna familia, porque no es una dinastía donde los puestos son hereditarios, corresponde pues a los viejos panistas impedir que Raúl Escobedo Carbajal se salga con la suya