Por el Lic. Fco. Javier Romero Glez.

Un ejército americano de ocho mil hombres, bajo el mando del General Winfield, invadió la República Mexicana, so pretexto de un entrenamiento entre tropas mexicanas y americanas en el territorio de lo que fue Nueva España, después de varios combates la columna del general Pilow el día 13 de Septiembre de 1847, llegó a Chapultepec. La defensa corrió a cargo de 200 cadetes del H. Colegio Militar y 632 soldados del Heroico Batallón de San Blas (Nayarit), no pudieron evitar la pérdida del bosque y el cerro, y la resistencia se trasladó al Colegio Militar, en lo que hoy es el Castillo de Chapultepec.

Los cadetes en lucha cuerpo a cuerpo, resistieron heroicamente el asalto de las tropas norteamericanas, que eran superiores en número, y tras la cruenta batalla, tropas enemigas consiguieron tomar la plaza.

La tragedia de la derrota no pudo empañar la gloria. El heroísmo sin par, ejemplar, de unos jóvenes cadetes que prefirieron la muerte antes de entregarse al invasor, quienes tuvieron durante dos días en jaque al ejército enemigo.

Los Niños héroes de Chapultepec, fieles a su deber con La Patria, sacrificaron todo, incluso sus vidas. Ellos perecieron un día como hoy 13 de Septiembre de 1847, hace 165 años en el cerro del Chapulín que en lengua Náhuatl significa Chapultepec.

Niños héroes con el que se designa a los seis cadetes del heroico Colegio Militar, que murieron en la defensa del Castillo de Chapultepec, dio origen a una de las epopeyas más hermosas de México, sus nombres fueron: Agustín Melgar, de Chihuahua, (1829); Fernando Montes de Oca, de Azcapotzalco, (1829); Francisco Márquez, de Guadalajara Jalisco (1834); Juan de La Barrera, de la ciudad de México, (1828); Vicente Suárez, de Puebla, (1833); y Juan Escutia, de Tepic, Nayarit, (1822).
Juan Escutia, cadete tepiqueño y Nayarita, al ver que los invasores penetraban a la escuela Militar y que ya no podía defenderla, se envolvió con la Bandera Nacional y saltó al vacío desde el caballete alto del Castillo de Chapultepec. Hoy desde la balaustrada del Castillo, su estatua de bronce contempla eternamente la ciudad de México. Otra estatua de bronce de éste heroico cadete, se yergue en el parque que lleva su nombre en Tepic, Nayarit.
En el año de 1947 en la ladera del costado Sur del Cerro de Chapultepec, se ubicó una fosa común donde se hallaron seis cuerpos los cuales fueron oficialmente identificados como pertenecientes a los cadetes muertos el 13 de Septiembre de 1847, los cuerpos fueron exhumados y colocados en urnas.
Luego el 27 de Septiembre de 1952, después de varias ceremonias públicas de reconocimiento, como guardias de honor en la plaza de La Constitución de
México D.F., por parte de cinco cadetes y un oficial de los diversos Colegios Militares de Latinoamérica, fue inaugurado y en él depositados las urnas de los Niños Héroes. Dicho monumento es de forma circular con seis columnas ubicadas al terminar el paseo de La Reforma, y al pie del Castillo de Chapultepec, siendo depositadas una urna en cada una de Las Columnas, y al Centro bajo la estatua principal en una urna, se ubican los restos del Coronel Felipe Santiago Xicotencatl, comandante del Batallón de San Blas (Nayarit), y en el cuerpo de éste Gran Monumento está una gloriosa leyenda que dice A LOS DEFENSORES DE LA PATRIA 1846 - 1847, y con el nombre Oficial de ALTAR DE LA PATRIA.

En 1947, a cien años de la gesta heroica, la ciudad de México recibió la visita oficial del entonces Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Harry S. Truman, el cual rindió un homenaje a los Niños Héroes caídos en la batalla de Chapultepec, colocando éste una corona de flores al pie del obelisco, lo que disgusto a los Militares Mexicanos, por lo que por la noche de ese mismo día, un par de cadetes del Heroico Colegio Militar, a caballo llegaron y a galope retiraron la ofrenda floral y la arrojaron a un cercano basurero.
El Batallón de San Blas (Nayarit) fue un cuerpo de infantería del ejército mexicano integrado por Nayaritas, y fue fundado en San Blas (Nayarit). Este batallón de Nayaritas participa con los cadetes del H. Colegio Militar en la batalla de Chapultepec, bajo el mando del Coronel Felipe Santiago Xicotencatl en la defensa del Castillo de Chapultepec, con alrededor de 400 hombres donde también perece el Batallón junto con su comandante Felipe Xicotencatl, con lo que se dice que: NAYARIT HA PAGADO SU CUOTA DE SANGRE A LA PATRIA.

La Bandera Nacional en la que se envolvió el cadete Juan Escutia, para del Castillo lanzarse al vacío para que no cayera en manos enemigas, la tomó el ejercito americano como trofeo de guerra, y fue llevada a La Academia Militar de West Point en los Estados Unidos, y una vez que se logró que la misma fuera regresada a México, en el año de 1944, el Presidente de La República, General Manuel Ávila Camacho, dispuso que la bandera del intrépido Batallón de San Blas (Nayarit), se convirtiera en el Estandarte Oficial del Castillo de Chapultepec, donde actualmente se venera en dicho Museo de Historia.

Este es una de las gestas más heroicas de México, que hoy sirven de ejemplo al pueblo Mexicano.

Al inicio del camellón del Boulevard de la entrada al puerto de San Blas, Nayarit, existe una placa de bronce que dice: 1847 – 1966. – Los sobrevivientes antigüedad 1913 del H. Colegio Militar, rinden homenaje al Heroico Batallón de San Blas y a su jefe Felipe Santiago Xicontecatl en el 119 Aniversario de su sacrificio en defensa de La Patria el 13 de Septiembre de 1847, en el Bosque de Chapultepec México. Septiembre de 1966.
Amado Nervo, poeta Nayarita, dedica una de sus extraordinarias poesías a los Niños Héroes, de la cual se transcribe un fragmento:
Niños Héroes de Chapultepec
Como renuevos cuyos aliños
Un viento helado marchita en flor,
Así cayeron los héroes niños
Bajo las balas del invasor.
Viva México.
Siendo Gobernador del Estado, el Lic. Celso Humberto Delgado Ramírez, se adquirió la cada donde nació Jan Escutia, y se constituyó el Museo que lleva su nombre, siendo inaugurado por el Presidente de México, Lic. Carlos Salinas de Gortari, con la presencia de los Cadetes del Heroico Colegio Militar y autoridades.

Por el Honor de México.