José María Castañeda
SANTIAGO.- De nueva cuenta las constantes lluvias que han caído en la ciudad volvieron a reblandecer el paredón de piedra y rocas por donde pasa la tubería de conducción de agua a la cima de nuestro milenario cerro con su dragón encantado de donde se abastece de agua a los poblados de la margen derecha del río Santiago.
Toneladas de piedra y lodo volvieron a caer sobre la tubería de acero de 12 pulgadas de diámetro que sirve para rebombear agua de la cisterna principal de la planta potabilizadora al tanque que se encuentra en la parte más alta del cerro grande de Santiago, por lo que al ver en los bajos de la presidencia municipal al director del sistema de agua potable y alcantarillado Erick Castillo, le preguntamos si se había dañado la tubería contestando que estaba enterado del siniestro, pero que no estaba enterado si había dañado la tubería o no, sin embargo agregó voy a enviar personal a que verifique si hubo daños o no.
Y pues es evidente que en caso de que no hubiera habido daños, si es necesario que toda esa tierra y rocas que cayeron sobre la tubería debe de ser removida a fin de que no obstruya la vía de conducción de agua, y es que si tú amable lector vienes del lado del estadio de béisbol y levantas la vista podrás observar el siniestro, y es que por lo escarpado de esa parte del cerro, los deslaves con el reblandecimiento del paredón con las constantes lluvias mantienen con el Jesús en la boca a los vecinos de la Avenida Amado Nervo, sobre todo para aquellos que buscando ganarle unos metros más a sus propiedades de manera irresponsable cavaron las laderas del cerro convirtiendo aquello en barrancos cuyas rocas debido a la humedad que provocan las lluvias ocasionan deslaves como sucede en propiedades como la radio XESE, con David Tarabay, con Concha la Gapa, y con la familia Robles, donde constantemente caen toneladas de rocas;