Por: Edmundo Virgen
A los presidentes municipales del PAN les cayó como balde de agua fría el incremento del 7 por ciento directo al salario, así como el 7 por ciento en prestaciones que el ejecutivo estatal otorgó en días pasados a la burocracia sindicalizada y que ahora muy cómodamente las huestes del Sutsem en los 20 ayuntamientos exigen que se les haga efectivo dicho aumento al salario, solo que los ediles panistas no están de acuerdo en otorgar el mencionado incremento y debido a esto han empezado a cerrar filas para hacer frente a la embestida de los burócratas sindicalizados y a la vez, poder salir del problema que les endilgaron sin siquiera haber sido invitados al baile, ya que según mencionan nunca se imaginaron que los pondrían en este serio predicamento, sobre todo en estos momentos que las arcas en todos los ayuntamientos están bacías, no tienen dinero y la reestructuración a sus deudas con la banca comercial que les autorizaron los diputados en el Congreso del Estado no alcanza para esta clase de compromisos.
Pero a pesar de la difícil situación económica que los alcaldes manifiestan tener en sus municipios, algunos de ellos aseguran que pudieran estar en disposición de conceder un incremento al salario de los trabajadores sindicalizados, pero que este sería solo de acuerdo a lo que sus recursos les permitieran, o sea, lo que cada ayuntamiento pudiera ofrecer, nada más. Presidentes municipales como el doctor Pablo Pimienta Márquez, de Compostela, Marco Antonio Cambero, de Jala, Salvador Muñoz Hernández, de Ixtlán del Río, Antonio Rodríguez Arenas, de Amatlán de Cañas, estiman que si ellos concedieran a los trabajadores este tipo de compromisos salariales el más afectado seria el pueblo, ya que se dejaría de hacer la obra pública que tanta falta hace y eso no sería justo, ya que sus administraciones quedarían en tela de juicio al no poder cumplir compromisos de campañas solo por conceder aumentos al salario que no tienen razón de ser, porque un burócrata del Sutsem gana mucho más que un profesor de educación básica que labora en la zona rural y que para llegar a su salón de clases a las 7:00 horas en veces tiene que hacer circo, maroma y teatro, especialmente cuando los camiones de pasajeros que son unas carcachas, se averían.
Pero no solo los ediles del PAN se sienten imposibilitados para conceder tal aumento al salario de los trabajadores del Sutsem, ya que el propio alcalde de Tepic, Héctor González Curiel, declaró que no hay condiciones económicas para hacer frente a semejante erogación y pues, en este sentido, la ciudadanía de la capital nayarita conoce de sobra los problemas financieros por los que ha tenido que atravesar durante todo un año la administración del Toro, quien para medio enderezar el barco tuvo que desaparecer secretarías inútiles que otros presidentes inventaron para darle chamba a los recomendados, de esta forma es como se ha podido adelgazar la nómina del personal de confianza para canalizar estos recursos a otros rubros, como el mejorar los servicios municipales, aunque también hay que reconocer que todas las administraciones municipales no solo tienen exceso de personal de confianza, ya que también tienen una excesiva planta laboral sindicalizada que ni se ocupa, toda vez que en una pequeña oficina se hacen bolas los burócratas del Sutsem y hasta se disputan las sillas para poder desquitar el sueldo que perciben.
Por cierto que un presidente municipal del norte señalaba que él no necesitaba tanto trabajador sindicalizado, pero que no podía hacer nada ya que se los habían heredado y esto a nadie debe de extrañar ya que de este tamaño han sido las irresponsabilidades en que han incurrido muchos alcaldes, a tal grado que hasta el Gallo Arellano de Acaponeta se ha visto en la necesidad de llevarse a varios de los burócratas sindicalizados a trabajar a su rancho para que desquiten el sueldo, así están las cosas.Salud.