José María Castañeda .-

SANTIAGO.- Bastante cuestionada por la ciudadanía ha sido el actuar de la policía municipal por la tibieza que demuestran a la hora de actuar como quedó demostrado en el jaripeo que se realizara en las instalaciones del lienzo charro y plaza de toros Nicolás Echevarría Pérez el pasado domingo.

Ese día nos consta por que acudimos al coso de la colonia Amado Nervo, que la policía luego de que se diera un pleito entre una mujer y un hombre así como lo estás leyendo amable lector, se pelearon Salvador Hernández Mata de 27 años de edad con domicilio en Victoria número 5 y Mariela Gallardo Sánchez, con domicilio en Luís Castillo Ledón número 16 de la colonia primero de enero, e increíblemente según la decisión del respetable ganó la fémina, los policías como la burrita del aquimichú en la película los 3 García, daban un paso para adelante y dos para atrás, pese a los gritos desaforados del conductor del jaripeo, quien pedía la intervención de los jenízaros.

Pues esa misma tibieza de los pupilos de Martín Cedano, ha provocado que la delincuencia siente sus reales en esta población donde los robos, la venta y consumo de drogas se dan las 24 horas del día, caso palpable el robo a mano armada que sufrieran los empleados de una tienda con venta de tarjetas para teléfonos celulares  de donde dos sujetos  robaron tarjetas de pre pago por 6 mil pesos, así como 3 mil pesos en efectivo. Las empleadas de la negociación enclavada en Pipila y 1ra Corregidora,  expresaron en su denuncia que serían alrededor de las 19 horas cuando dos personas del sexo masculino llegaron al establecimiento sacando uno de ellos una pistola al parecer calibre 45 con la que amagó de muerte a los empleados, mientras que el segundo se daba a la tarea de robar las tarjetas, y pedirle a la empleada el dinero de la venta del día, para acto seguido emprender las de Villa Diego con rumbo desconocido.

Y pues la gente parodiando la frase de Roberto Gómez Bolaños exclama  “oh y ahora quien podrá defendernos” y es que al recomendado del Gallo Arellano, Martín Cholazo,  le quedó grande la yegua, seguiremos informando.