SANTIAGO.- Ya lo había señalado en entrevista que nos concediera hace un par de meses, el ahora secretario general de la sección V del Sutsem, Sabino Lora Jiménez, de la necesidad que había de adquirir una bomba de succión nueva para la planta potabilizadora, luego que aseguró, estamos utilizando una bomba cuya vida útil, ya había terminado sin embargo con esta bomba estamos trabajando hasta que de plano truene.
Ciertamente el ayuntamiento que preside Pavel Jarero, debió de haber tomado providencias al respecto no se hizo ningún ahorrito para la adquisición de una bomba nueva y las consecuencias las sufrimos todos los usuarios del servicio de agua potable al quedarnos sin el vital líquido desde el pasado viernes y contando dicen algunos personajes dedicados a los juegos de azahar.
Ante la falta de agua en el tabaquero municipio de inmediato se satanizó al titular del departamento Erick Castillo, señalando el populacho que era insensible al sufrimiento de los santiaguenses porque sencillamente como el, decían algunos tiene su residencia en la capital del estado su esposa e hijos no tienen que padecer la falta de agua para lavar, para fregar los trastes, inclusive para asearse por lo que no fueron pocos los que pidieron el linchamiento para el funcionario, afortunadamente al momento de redactar la presente nota ya había agua en las llaves de las casas, por lo que se considera que se acaban las penurias para las amas de casa.
Sin embargo hay que señalar que no todo es responsabilidad de los directivos del Siapa, sino que también deben de asumir su responsabilidad los trabajadores del sindicato de burócratas, ya que es común que por irresponsabilidad de los mismos de manera constante el agua al rebosar el límite de su capacidad en el tanque que se encuentra en el cerro por el lado de la calle Bravo, la mencionada rúa se convierta en un arroyo gigante cuyas aguas ya tratadas con polímero y gas cloro lleguen hasta la calle segunda de Jiménez, esto pasando por las calles Amado Nervo, Luis Figueroa, Nicolás Echevarría, y párele de contar amable lector, y si la burocracia es buena para pedir aumentos de sueldo, prestaciones y jugosos aguinaldos que superan los 60 días de sueldo, justo es que también respondan con responsabilidad en su trabajo, por lo que todos coludos o todos rabones señalan santiaguenses.