Cuauhtémoc Becerra González.-
COMPOSTELA.- El alcalde de Compostela, Héctor López Santiago sigue comportándose como un adolescente o como un niño caprichudo, ya que hasta el momento tiene en su contra a diez regidores y aparte al síndico municipal al polémico Enrique Medina.
Manifiesta el síndico municipal Medina, que en cada reunión de cabildo que se lleva a cabo cada mes, el alcalde no asiste y el día que se presenta viene a querer imponerse con peticiones para hacer obra pública, sin siquiera haberlas cabildeado y a exigir que se las firmemos, cuando las cosas no deben ser así, ya que legalmente se deberían de programar primeramente para que en reunión de cabildo se aprueben las obras pública y social, así como lo estipula la ley, así que el alcalde está haciendo las cosas a la ley del monte, en donde no quiere saber nada del síndico y de los diez regidores que tiene en su contra.
Hasta el día de hoy este ayuntamiento está endeudado con todos los proveedores de Compostela y de Tepic, Yo, decía Enrique Medina, no sé como le vaya a hacer al concluir esta administración, porque los ingresos y egresos de este ayuntamiento deben ser firmados por todo el cabildo y sin faltar la firma del síndico municipal.
Así es que el Órgano de Fiscalización del Congreso del Estado debe de estar muy al pendiente de lo que esté sucediendo, porque al concluir, este Órgano de Fiscalización va a verificar la cuenta pública para ver si no hubo desvíos de los gastos públicos y si estos fueron aprobados por el Cabildo en pleno, de no ser así, aguas, porque el alcalde López Santiago podría ir a rasurarle las barbas a Venustiano Carranza, o en todo caso, de regresar todo el dinero que se haya embolsado. Concluía el síndico municipal Enrique Medina.