Por: Juan Fregoso
La derrota del ex candidato presidencial del Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador, ha propiciado que las tribus locales se encuentren dispersadas sin saber que hacer y más ahora que el tabasqueño se separó del PRD para formar un nuevo partido a través del Movimiento de Regeneración Nacional, conocido como Morena.
Sin la presencia de AMLO el partido del sol azteca ya no tiene fuerza, cuando menos en el municipio de Acaponeta, incluso a nivel estatal el instituto político creado principalmente por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, tiende a desaparecer del mapa político al quedar en manos de las tribus naranjistas, representadas por los eternos dirigentes como Arturo Marmolejo, Rodrigo González Barrios y la ambiciosa Beatriz Mitre Ayala, que trabajaron en el pasado proceso electoral en contra de Andrés López Obrador, siguiendo las consignas del corrupto de Guadalupe Acosta Naranjo.
Nadie ignora que Lupe Acosta Naranjo es un traidor, un mercader de la política como lo ha señalado certeramente el tecualense, Zeferino Lora Estrada, el único que se ha atrevido a poner el dedo en la llaga al exhibir los mezquinos intereses que mueven a esta horda de políticos convenencieros, que siempre han estado al servicio del mejor postor. El destacado político tecualense en más de una ocasión dijo a este columnista que mientras los chuchos continúen dentro del PRD será muy difícil o imposible que este partido avance, porque los chuchos nunca han sido de izquierda sino priístas camuflados, por eso mientras no se lleve a cabo una purga de esta clase de políticos marrulleros y vendepatrias, el PRD jamás ganará la presidencia de la República.
A lo más que aspiran los chuchos es a una diputación o una regiduría, como lo veremos en las elecciones intermedias en las cuales participará como candidata a diputada la Beti Mitre, quien como regidora fue un fracaso debido a que no hizo nada a favor de los acaponetenses, pero sí se enriqueció descaradamente en el trienio pasado, ya que de ser una profesionista mediocre, sin ningún recato empezó a amasar una fortuna traducida en vehículos y otros bienes. La Mitre no tenía ni para comprar una recarga telefónica y eso es algo que no puede negar, pero tan luego arribó al poder se convirtió en una gran señora, aprovechándose de los dineros del pueblo al que antes de ocupar la regiduría con todo cinismo decía apoyaría a las clases más necesitadas y esto se lo comentó al columnista en varias ocasiones, que ahora no se acuerde es otra cosa.
Recuerdo cuando vía telefónica y personalmente me decía espérate a que lleguemos al poder, verás que todo va a cambiar, el municipio será otro bajo la batuta del PRD. Y el PRD llegó a la presidencia gracias al respaldo de un ala de priístas inconformes por ciertas circunstancia que se dieron en aquel momento; La Beti Mitre alcanzó una regiduría y tuvo la oportunidad de hacer mucho por el municipio, pero aquellas palabras que me dijo pronto se volatizaron, porque le ganó la codicia, el poder la mareo al grado de pensar solamente en su persona y no en la gente que tanto necesitaba de su apoyo, se dedicó a saquear las arcas municipales como quedó reseñado en la prensa local, amén de protagonizar vergonzosos escándalos junto con el entonces director de seguridad pública, Juan Fonseca, un sujeto prepotente que atropelló impunemente los derechos humanos de la ciudadanía.
Esto también lo consignó la prensa y nunca fue desmentido por la entonces flamante regidora, quien ahora se apresta a contender por una diputación plurinominal que ya le prometió su insigne padrino Guadalupe Acosta Naranjo. En este sentido, dice Zeferino Lora estrada, con este tipo de gente el PRD muy pronto dejará de ser un partido político, sólo quedarán sus siglas, Morena se encargará de enterrarlo definitivamente, porque el verdadero liderazgo lo ejercía Andrés Manuel López Obrador, no el corrupto de Jesús Ortega ni su sucesor ni el salinista de Guadalupe Acosta, el pilar fuerte del partido del sol azteca era López Obrador, quien al darse cuenta de la bola de zánganos que lo integran optó por formar su propio partido, que promete convertirse en un verdadero político de izquierda y en el adversario más tenaz de los chuchos.
Así pues, según la opinión de perredista de viejo cuño, sin la presencia del Peje, el PRD está condenado a desaparecer, porque hay una gran cantidad de ciudadanos que se pasarán a las filas de Morena, una vez que esta asociación se convierta en partido político. Morena será para muchos simpatizantes del ex candidato presidencial, la gran esperanza para transformar realmente la vida política de millones de mexicanos que anhelan desde hace tiempo un régimen de gobierno auténticamente democrático.