Por Jolumeca

Ixtlán del Río, Nayarit.- Crece el abandono total de las viejas casonas en esta proletaria ciudad por culpa de pleitos por herencias familiares o por la intransigencia del INAH, de que estos vejestorios deben de preservarse a pesar de encontrarse en pésimo estado.

Esto a ocasionado que dichas construcciones se hayan vuelto un peligro latente para la población en general porque al estar en total abandono corren el riesgo de desplomarse y aplastar a los transeúntes, es tiempo de que protección civil sirva de algo que acordone esta áreas o ponga letreros alertas.

Es tiempo que el INAH recapitule sus políticas y que se hagan reformas a los mitos de construcción, algo parecido a la reforma laboral y le permita a los dueños hacer cambios de fachada o de modelo evitando que se conviertan en peligrosos elefantes para vecinos y transeúntes.