Las causas: crisis económica, problemas familiares, alcoholismo, drogadicción, depresión, ansiedad…

ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-

Coincidentemente, en lo que va del actual gobierno estatal, que inició en septiembre del 2005, el número de suicidios se han multiplicado y quienes recurrieron a esa situación enfrentaban problemas familiares o financieros, o en otros casos tenían inclinación por drogas o bebidas alcohólicas, pero con un común: la mayoría padecía depresión y ansiedad.

“Los centros de salud mental están rebasados”, indicó este lunes el titular de la Secretaría de Salud del Gobierno del Estado, Omar Reynoso Gallegos, al referirse al altísimo número de consultas por depresión que se ofrecen a personas de la más diversa edad.

Señaló que durante el año 2005, en el estado se presentaron 23 suicidios, mientras que en el 2006, 41. Luego, el 2007 se mantuvo en 40 casos, pero el 2008 se elevó a 61.

Si bien el secretario de Salud informó ayer que en lo que va del 2009 se han registrado 38 suicidios, en realidad ese número corresponde hasta el mes de julio, puesto que en agosto ha habido dos más para sumar 40. Es decir, el récord negro del año pasado puede ser superado.

Omar Reynoso indicó que el municipio de Tepic concentra el 31 por ciento de los suicidios, seguido de Bahía de Banderas con 18 por ciento, y San Blas con 10 por ciento.

Los hombres recurren al suicidio mucho más que las mujeres, y la forma más habitual es el ahorcamiento.

Así, ahorcado falleció Salvador Granados Heredia el domingo nueve por la tarde, en El Porvenir, municipio de Bahía de Banderas, convirtiéndose en el suicida número 40 del año.

Horas antes, su esposa lo descubrió tocando las partes íntimas de su hija –de ella, no de él- y presentó una denuncia penal en su contra.

Pero aún no regresaba la mujer de formular la denuncia cuando Salvador, de 32 años, le envío dos mensajes a su celular: “dame por muerto, que seas feliz con tus hijos, allá nos vemos algún día”, decía el primero de ellos.

Y en el otro, Salvador se describió ya muerto: “estoy colgado dentro de la parota, adiós, dile a tu hija que me perdone, nunca te olvides de Chava, siempre te amo, nos vemos en el otro mundo, es todo lo que te digo, te amo”.

María Elena Granados, hermana de Salvador, también recibió un mensaje de celular: “márcame, urge”, le pidió.

Chava es el suicida número 40 del año.