Por Germán Almanza
Tepic.-Elementos de la Policía Nayarit en coordinación con la Interpol México, implementaron un operativo que arrojó como saldo la captura de Francisco Javier Cantabrana Parra, socio y operador del extinto capo Ignacio Nacho Coronel Villareal, quien se encuentra en la lista de los más buscados por el Federal Bureau of Investigation (FBI por sus siglas en inglés).
El hoy detenido, quien se ocultaba en Tepic -continuando con sus operaciones ilícitas con un bajo perfil-, se encuentra relacionado con una larga lista de delitos de asociación delictuosa y distribución de narcóticos en los Estados Unidos.
Trascendió que tras la caída de Coronel Villareal, y de acuerdo a la declaraciones de testigos protegidos por el FBI, se giraron órdenes de aprehensión en contra de Francisco Javier Cantabrana Parra y otras 10 personas ligadas a las operaciones ilícitas de Nacho Coronel.
Su detención se logró este domingo a las 00:30 horas, en la colonia Mololoa de esta ciudad capital, en donde Francisco Javier Cantabrana Parra, de 35 años de edad, se identificó inicialmente ante los agentes aprehensores de la Policía Nayarit como Raúl Bernardo Castillo Castro.
Los elementos de la Policía Nayarit corroboraron los datos personales del asegurado a través del Centro de Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C4), en donde personal del centro confirmó que Cantabrana Parra era, en efecto, el sujeto con órdenes de extradición a EU por los delitos de asociación delictuosa y distribución de droga.
A salto de mata
El peligroso delincuente, que en diversas ocasiones había evadido varios operativos federales en la Unión Americana, es originario de Sayulilla, municipio de Acaponeta, y avecindado en últimas fechas en la colonia El Mirador de esta ciudad.
Cabe señalar que la captura de Francisco Javier Cantabrana fue posible gracias a la solicitud extendida por el FBI a la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de Nayarit, por lo que se montó un operativo para ubicarlo y posteriormente detenerlo.
Con los resultados ya descritos, queda claro el nivel de confianza que el FBI y la Interpol tienen en la Policía Nayarit y, particularmente, en el Subprocurador General de Justicia, Edgar Veytia.