Por Fernando Gutiérrez Meza

Como dijeran los chavos la -chole- con la programación de mega o roba cable, son los mismos refritos y churros que transmiten diariamente, hay quienes contrataron hace un año el servicio y mejor prefieren darse de baja o simplemente no pagar, pues no hay novedades, es lo mismo siempre y meten pura publicidad y eventos de éstos, que al grueso de la gente poco les importa, ahora ya ni siquiera el canal de TV Azteca, pero bueno, nadie nos obliga, hay estamos y debemos aguantarnos.

Hablando de las programaciones de esa empresa que posiblemente no paga piso al Ayuntamiento y menos impuestos por instalar sus cables, sin que autoridad alguna intervenga para nada, en varias ocasiones han transmitido como estrenos la película denominada El INFIERNO en que se narra según los actores la vida del México lindo y querido en que nos tocó vivir.

Se inicia con el regreso de un brasero que se traslada al extranjero a trabajar para traer billetes color de rana y mejorar las condiciones de vida de su familia, pero ¡¡ ha sorpresa!! las cosas no salieron como pensaba y regreso peor que como se fue, lo primero que realiza el paisano es visitar a un padrino, al que trato de engañar que todo salió bien, siendo la realidad lo contrario.

Luego se encuentra con la sorpresa que su hermano había sido asesinado, por presuntos narcos con quienes se vio coludido para salir de la mendiguez en que los gobiernos nos tienen, aunque claro, a nadie se obliga a trabara con los malos, simplemente la necesidad hace arriesgarse con la ilusión de hacerla y que cambien en poco las cosas, pero desconocen el INFIERNO en que se meten aquí en la tierra.

En el melodrama en comento, se observa claramente la participación de autoridades policiacas, gentes dedicadas a la política y lógicamente las personas que cayeron en eso, que muchas veces de generación tras generación han manejado el negocio y corrompido para lograr sus objetivos, finalmente nadie se resiste a una cañonazos de miles de dólares simplemente por hacerse de la vista gorda.

El sistema político mexicano ha sido coparticipe en eso, por eso a últimas fechas han muerto en algunas entidades gente metidos en la política o que indirectamente tienen presunta injerencia con esas bandas.

En el INFIERNO aquí en la tierra vemos como los malos asesinan a sangre fría a los contrarios, a los traidores, a policías soplones o los hijos de familias, los despellejan, descabezan o derriten en tambos de acido; tal como lo veníamos viendo con los acontecimientos de sangre que se registran cotidianamente en diversas entidades del país, en donde se incluye obviamente a Nayarit, pues hace menos de un año en esta tierra de Nervo y Escutia ya venía siendo común ver en los noticieros ese tipo de sucesos o las planas de nota roja en la prensa.