La principal causa de muerte en el mundo es el infarto agudo al miocardio. En nuestro estado y en nuestro país estamos trabajando para tratar de aplicar estrategias de prevención para este grave padecimiento, informó el cardiólogo del Hospital General de Zona No. 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nayarit, Jaime Ponce Gallegos.

Este padecimiento se presenta debido a estilos de vida poco saludables que provocan que a edades tempranas se inicie el depósito de colesterol en la capa íntima de las arterias, ocasionando una obstrucción lenta y progresiva en las arterias coronarias, afectando el flujo sanguíneo y el aporte de oxígeno al corazón desarrollándose el infarto agudo al miocardio.
Explicó el especialista que el infarto se presenta comúnmente con un dolor fuerte en el pecho, que puede estar irradiado o no al cuello, a la espalda o al brazo izquierdo; es un dolor muy intenso que la persona lo refiere como el peor dolor que ha tenido en toda su vida; se puede acompañar de sudoración fría y falta de aire, incluso muchos de los pacientes pueden tener muerte súbita, que es un síntoma de presentación inicial.
Recomendó que si alguna persona llega a tener un síntoma, como un dolor en el pecho sobre todo, que es la forma más típica de presentación de un infarto, debemos de acudir a cualquier servicio de urgencias que tengamos cerca porque ya que es una enfermedad que entre más rápido podamos detectar y atender, el corazón va a sufrir menos secuelas.
Al atender a tiempo los síntomas de un infarto, el corazón sufre menos daño y por lo tanto la persona puede reincorporarse a hacer sus actividades normales y la atención la pueden tener en cualquier servicio de urgencias de nuestro estado para tratar de resolver el problema lo mejor posible o con el mejor tratamiento.
Los factores de riesgo para padecer una enfermedad cardiovascular son entre otros: la diabetes, hipertensión, obesidad, tabaquismo y enfermedades relacionadas a las anteriores, y se presentan en hombres arriba de los 45 años o mujeres arriba de los 55 años, aunque se están presentando algunos casos en personas más jóvenes.
Así mismo el factor hereditario (antecedente familiar) puede ser importante, pero para que pueda ser de peso en algún paciente, tiene que ser un familiar en línea directa, de primer grado y que se haya presentado en una persona joven de menos de 45 años.
En cuanto a los factores de riesgo de un infarto en personas delgadas, el especialista indicó que el hecho de contar con menor peso no los exime del riesgo porque igual pueden ser diabéticos, hipertensos, con colesterol alto, fumadores que sean sedentarios. Incluso el tipo de personalidades con estrés que esta muy asociado a este tipo de enfermedades puede ser un desencadenante o un detonante para que pueda aparecer un infarto.

Finalmente el cardiólogo Jaime Ponce Gallegos aconsejó que si ya conocemos que tenemos un factor o factores de riesgo o alguna enfermedad, debemos tenerla bien controlada. Por ejemplo se debe está bajo control si se padece diabetes, presión alta, niveles de colesterol por encima y obviamente realizar actividad física por lo menos 30 minutos diarios por lo menos cuatro días a la semana; de manera relevante cuidar los estilos de vida saludable, sobre todo bajar el consumo de sal y el consumo de grasas de origen animal en la alimentación.