Por Rafael González Castillo
Se cumplieron tres días de la desaparición de quien fuera representante de las aborígenes de la plaza Mololoa en Tepic, Braulio Muñoz Hernández. En el lugar lo único que se sabe del aludido es que primero se robó a una indígena con sus dos hijos y que los encerró en una casa cercana a la colonia Prieto Crispín. Después Braulio pidió dinero prestado entre sus compañeros con el argumento que se iría a grabar una canción a la ciudad de México.
El asunto se maneja con mucho hermetismo por quienes fueron seguidoras de Muñoz Hernández.
En el lugar nadie se atreve a hablar del tema por temor a que regrese el desaparecido y las agreda.
Extra oficialmente se habla que algunas amigas de la mujer que se llevó Braulio planeaban acudir a la Procuraduría de Justicia a denunciar el caso. Pero se ignora si lo hicieron.
Las artesanas que se quedaron en la plaza Mololoa de la capital del estado prevén reorganizarse para continuar con la venta de su mercancía en el lugar con el fin de evitar que el Ayuntamiento los vaya a reubicar a la periferia de la ciudad.