Por Juan Carlos Ceballos

Tepic.- Carlos García Jiménez, quien es presidente de la Cámara de la Industria Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC), Delegación Tepic, dijo que en los meses intermedios entre las temporadas de vacaciones, el sector restaurantero tiene ventas muy bajas, principalmente los meses de agosto y septiembre, ya que con el regreso a clases las familias están muy gastadas y son pocas las que deciden salir a comer en familia a los restaurantes.

Manifestó que a partir de la segunda quincena de octubre y noviembre mejoran las ventas de los restaurantes tepicenses, sin embargo es a partir de diciembre cuando por distintas causas, la burocracia, funcionarios y políticos, deciden llevar a sus familias a comer fuera de casa.
Aceptó que aun cuando los insumos para este sector se viene incrementando desde inicios del 2012, los precios no han subido mucho y por ello la mayoría de los negocios siguen funcionando, aunque en algunos casos se ha tenido que dar de baja a varios de los trabajadores que laboraban porque si no hay ventas, no hay dinero y eso implica no tener con qué pagarles.

Recordó que aun cuando solo hay tres periodos vacacionales en el año, como son; Semana Santa, Verano y Navidad, también los fines de semana, los puentes largos, los días festivos, son fecha en los que los padres de familia salen a comer a los restaurantes con el fin de evitar que las esposas, hijas o abuelas, tengan que guisar y eso nos beneficia porque obtenemos mejores ingresos.

También indicó que hay fecha de celebraciones como cumpleaños, salidas de la escuela, visita de familiares de otros estados o del extranjero, Día del Niño, 10 de Mayo, Día del Padre, día del Compadre, Día del Maestro, Día del burócrata, etc. etc., que en su mayoría las familias de todos los estratos sociales, hacen lo posible por ir a degustar en un restaurante y eso nos da algún apoyo económico para continuar adelante con nuestros negocios.

Sin embargo añadió que hay meses, como enero, febrero, agosto y septiembre, que son muy malos para el sector restaurantero, toda vez que a inicio de año por la cuesta de enero, las familias están gastadas por la Navidad y muy poca gente nos visita, en febrero por las inscripciones de los alumnos cuando los padres tienen que pagar sus cuotas escolares, en agosto y septiembre que es cuando los alumnos entran a la escuela, los padres de familia tienen que comprar útiles escolares, uniformes, mochilas, zapatos, etc.
Es en estas fechas, dijo Carlos García, cuando las familias están gastadas y nosotros lo sentimos porque hay poca afluencia a degustar los platillos en nuestros restaurantes pero de todas formas en Tepic nos hemos podido mantener y salvo uno o dos negocios que han cerrado por considerar que no les convenía continuar con captaciones muy bajas por los altos gastos que tenían, hemos podido sobresalir y mantenernos en funcionamiento.
Indicó que los restaurantes mejoran sus ventas en el mes de noviembre porque en algunas dependencias gubernamentales o empresas privadas, empiezan a pagar los aguinaldos, reparto de utilidades, cajas de ahorro, etc., y es entonces cuando al tener más recursos de los normales, nuestros compañeros restauranteros reciben más gente, lo que por ende les deja mayores ganancias y así pueden mantener a su plantilla laboral y a su negocio hasta que llegue nuevamente la Semana Santa y Semana de Pascua.

Hizo mención que aun cuando en estos momentos hay paz y tranquilidad en el estado de Nayarit, el sector restaurantero no ha podido elevar sus ventas y la estabilidad económica que tenía en 2008 y 2009, ya que la crisis del 2010 y 2011 fue tal que muchos compañeros tuvieron que cerrar por distintas causas, pero principalmente porque la inseguridad evitó que la gente pudiera salir a disfrutar por las tardes o noches, además que la crisis económica en el mundo, también nos impactó en Nayarit.
Es por eso, dijo finalmente Carlos García, que el sector restaurantero a la fecha todavía no podemos decir que la crisis ya pasó, porque si bien es cierto actualmente nos mantenemos en funcionamiento con lo poco que vendemos, también lo es que ya la mayoría de los negocios ya no tiene la plantilla de personal con la que contaba, porque en muchos casos se tuvo que despedir personal para disminuir gastos, concluyó.