Pionera en preparar tostadas de bofe, chanfaina, hígado, carnitas, esta longeva mujer no ocupa letreros para anunciar su negocio…una silla, afuera de su casa, es la señal de que hay tostadas.

ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-

Conocida como “doña Cuca”, María del Refugio Jiménez Graxiola cumplió 93 años el pasado 17 de julio.

Doña Cuca relata lo anterior mientras prepara dos tostadas, de carnitas y bofe, como lo ha hecho durante más de 60 años en la calle Durango del centro de Tepic, entre Allende y Abasolo, donde vive.

Ella y su esposo, ya fallecido, fueron pioneros en la preparación de tostadas de bofe, chanfaina, hígado, carnitas, según cuenta. “Pero ahora donde sea venden, y además Tepic está pobre, no hay dinero, poca gente compra”.

Afuera de la casa de doña Cuca no hay letrero alguno referente al negocio. Pero si junto a la puerta en la banqueta está una silla vacía, es la señal de que hay tostadas.

“La silla original ya se acabó, es de madera y la tengo guardada”, comenta con nostalgia. La silla actual, de metal y plástico duro, también da muestras de muchos años bajo el sol avisando a los clientes la apertura del negocio.

En el interior, una sola mesa con tres sillas y un sillón de madera pegado a la pared esperan el arribo de los clientes. En las paredes hay fotos con muchos recuerdos: los padres de doña Cuca, ella misma cuando rondaba los 30 años, y la boda de uno de sus primos.

“Soy de 1916. Nací en Jala, por cierto en estos días hay fiestas y va mucha gente”, dice la longeva mujer que tuvo una hija pero ésta ya murió. Sus nietas le piden que deje de trabajar pero ella se niega. Vivir para hacer nada no es lo suyo. Cree que la inactividad le haría mal.

Así, de lunes a viernes, de 10 de la mañana a 2:30 de la tarde, la venta de tostadas continúa en el negocio de doña Cuca. La silla en la banqueta es la señal.