El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cuenta con la infraestructura deportiva más grande del país, con más de 630 instalaciones acuáticas (albercas para clavados y natación) y terrestres (campos y estadios de fútbol, gimnasios, canchas, pistas de atletismo, frontones, etcétera), así como áreas adaptadas para personas con discapacidad, todo a disposición de población derechohabiente y no derechohabiente.
Cada año, más de 200 mil personas de todas las edades acuden a realizar alguna actividad en beneficio de su bienestar físico y, de esta manera, prevenir o coadyuvar en el cuidado de su salud ante un problema de alarmante crecimiento en la población mexicana: el sobrepeso y la obesidad.
México es el país con mayor número de niños con sobrepeso y obesidad en el mundo. Por ello, desde temprana edad, el IMSS promueve la práctica del deporte para convertirlo en un estilo de vida saludable, que impacte positivamente en la prevención de enfermedades crónico-degenerativas, principalmente, a través de sus 13 Unidades Deportivas (UD) y 115 Centros de Seguridad Social (CSS), a lo largo de todo el país.
Gerardo Fernández Aranda, director de la Unidad Deportiva Morelos, comentó que la actividad de mayor demanda en ésta y otras unidades del IMSS es la acuática, en sus cuatro disciplinas (natación, clavados y nado sincronizado), donde asisten personas desde los seis años de edad hasta adultos mayores, aunque también hay programas como “Plan Bebé”, que los incorpora a la edad de dos años.
Destacó que tan sólo en este centro están inscritas más de 15 mil personas, de las cuales alrededor de nueve mil son niños y jóvenes, divididos en dos grupos: los menores de seis años de edad comienzan en el programa de iniciación deportiva multidisciplinaria, en el cual se integran en diversas actividades atléticas, gimnásticas y acuáticas para desarrollar su gusto por el ejercicio.
Cumplidos los seis años, pueden elegir entre diversas opciones como fútbol, gimnasia acrobática, básquetbol, voleibol y natación, entre otras. “Sensibilizamos a los padres para no forzar a los hijos a tomar disciplinas que no sean del agrado del menor; por el contrario, observamos que las cualidades de sus hijos vayan encaminadas a realizar lo que a ellos les gusta, para que sea consistente durante toda su vida”, subrayó.