ÓSCAR VERDÍN CAMACHO
La Asociación de Fútbol en el Estado de Nayarit (AFEN) debería darle una mayor importancia al preocupante crecimiento de la violencia en los encuentros deportivos, y buscar la manera de frenarla, detectando a tiempo los focos rojos.
Y es que es notorio cómo en muchos partidos de fútbol se busca más lastimar al jugador contrario que el buen trato con el balón.
Pero además -y es algo en que la AFEN debe tomar especialmente cartas en el asunto-, llama la atención cómo esa violencia muchas veces inicia fuera de la cancha, por parte de aficionados e incluso de los entrenadores de los equipos que abiertamente incitan a que sus jugadores golpeen a otros con cualquier justificación.
Frente a ello, la AFEN no tiene otra más que tomar medidas más fuertes, no sólo la expulsión de jugadores, sino la de suspender de por vida a entrenadores que animan esos actos prácticamente vandálicos, o también tomar medidas similares en las canchas consideradas como focos rojos en el tema de la violencia.
Los árbitros son, además, uno de los puntos más atacados en los partidos donde se desata la violencia.
Y es que no son pocas las ocasiones donde son maltratados verbalmente, sino que con frecuencia se les llega a golpear o tienen que salir huyendo de las canchas para evitar ser lastimados.
Los directivos de la AFEN podrían enviar visores a los partidos críticos, pero que pasen desapercibidos para que puedan evaluar imparcialmente la agresividad de cada equipo.
Y es que el tema de la violencia debe ser frenada antes de que crezca aún más.