ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-

Frente a la andanada de ataques lanzados la semana pasada, en especial del dirigente de la Federación de Abogados Martín Mayorga Martínez que pidió que no sean ratificados en los cargos, los magistrados del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) José Ramón González Pineda y Javier Germán Rodríguez Jiménez decidieron evitar el choque y guardaron silencio.

Al ser cuestionados ayer, por separado, ninguno de los dos magistrados quiso hacer comentario alguno sobre las críticas vertidas contra ellos, que llegaron incluso al terreno personal. Sólo se limitaron a señalar que se someterán a la forma que dicte el Congreso del Estado respecto al proceso de ratificación.

En efecto, seguramente en los próximos días se conocerá la fecha para que ambos magistrados comparezcan ante la comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales, ante la cual oficialmente formalizarán su aspiración a ser ratificados, lo cual de hecho ya hicieron cuando hace unas semanas se les pidió que se pronunciaran en alguno de los dos sentidos.

La citada comisión deberá dictar un fallo a favor o en contra de la ratificación de los magistrados, que a su vez deberá presentar ante el Pleno de la Cámara de Diputados. Ahí se decidirá en definitiva.

Los problemas que han enfrentado los diputados –en especial de la legislatura anterior-, es respecto a cómo fundar y motivar una negativa a la ratificación, pues dos ex magistrados electorales ganaron amparos para esos efectos, por lo que debió dictarse nueva resolución, aunque resultó en el mismo sentido negativo.

Es decir, el punto que estudiarán los legisladores no es sencillo, si la postura oficial es rechazar la ratificación: cómo fundar y motivar el no para González Pineda y Rodríguez Jiménez cuando ambos forman parte de la Sala Civil, junto al magistrado Lauro Jiménez Borrayo, y prácticamente la mantienen sin rezago.