Con una misa en el Convento de Las Madres Clarisas de Tepic, Don Salvador Amezola Ontiveros dio gracias a Dios por sus 119 años de vida, Don Chava como lo conocen en la Colonia Santa Teresita nació el 9 de Noviembre de 1894 en La Barranca de la Hacienda del Refugio del municipio de Amatitán, Jalisco, México, tierra de sus primeros recuerdos. En forma irregular curso el equivalente a segundo año de primaria en el curato de la Hacienda, sus padres Don Secundino y Doña Antonia querían lo mejor para él y tiene en su mente a sus esposas, conoció primero a Carlota, la segunda Francisca Carrillo, la tercera Silvina González Aguilar mamá de la religiosa con permiso del convento para cuidarlo, la madre Clarisa Antonia de Jesús.
El Señor de los 119 años ha sido desde agricultor, Guardián de la Hacienda, caporal, huertero, carpintero, decorador de templos con madera y actualmente fabrica artesanías en miniatura: pájaros con rueditas que mueven las alas,
Rehiletes, comedores en miniatura, avioncitos, yuntas de bueyes, trasteros, cucharas, bateas, casas de muñecas, camioncitos, flores de madera y muñecas que hacen maromas.
Feliz de cumplir 119 años, el pasado 9 de noviembre del 2012 y de su salud solo dice que los médicos no le pueden quitar los años, lo único que le pesa sobre su humanidad y no lo dejan caminar para vender su trabajo.
Su alimentación es arroz cocido, bolillo, pescado, lentejas y frutas y verduras y mescal en penca que le encanta porque conserva bien su vista, oído y come con gusto.
Sus piernas ya no le responden, eso sí, es agradable, comunicativo, platicador, jovial, trabajador, paciente y con alegría para vivir, su actividad y la lectura lo mantienen lúcido.
Es y sigue siendo el hombre de la casa y su sueño es comprarle una casa a su hija la madre Toñita.
Al final de la misa recibió el reconocimiento de la Madre Superiora y la admiración de todas las religiosas quienes le hicieron regalos, le ofrecieron un delicioso refrigerio y le cantaron las mañanitas.