* El dardo del gobernador de los “maletines” sustraídos de la patrulla municipal baleada, ayer generó una evidente reacción del alcalde.
* “¡Pónganme al presidente municipal que quieran!”, retó, y prometió que “en crisis y sin dinero” hará más obras que ninguno de sus antecesores…Ney entre ellos.
ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-
La emboscada en la que murieron tres elementos de la Policía Municipal de Tepic el lunes 24 podría haber significado, además de la pérdida de un comandante y dos agentes, el detonante para que se produjera un distanciamiento, si no es que ruptura, entre el gobernador Ney González Sánchez y el alcalde Roberto Sandoval Castañeda.
La revelación que hizo el gobernador, unas horas después del atentado, de que el director de la Policía Municipal Carlos Patricio Bernal sustrajo dos “maletines” de la patrulla baleada, muchos la han interpretado como un ajuste de cuentas político contra Sandoval, mencionado como un personaje natural para buscar relevar al propio Ney dentro de dos años.
El mensaje de González Sánchez contra Sandoval Castañeda siguió posteriormente: a pesar de la magnitud del atentado y del impacto que tuvo en los habitantes de esta ciudad, en ningún momento acudió a la funeraria -para montar una guardia- donde eran velados los tres policías baleados y uno más que se accidentó en una motocicleta. Lo dejó solo.
En medio de todo ello, podría decirse que hasta desamparado, Roberto Sandoval ayer soltó frases que parecían tener un destinatario: Ney González.
Por ejemplo, se reunió en el restaurante Real de Don Juan con el vicario de la Diócesis de Tepic, Jesús Meda Lomelí, y cuando se le tocó el tema de los policías municipales de servicios privados que no cuentan con los mismos beneficios que otros policías, como el Seguro Social, estando dentro de la misma corporación, o que ni siquiera reciben uniformes, respondió que es un problema que heredó de ayuntamientos pasados y que en estos momentos no se está en posibilidad de dar Seguro Social a todos los agentes.
A Sandoval nada más le faltó añadir que esa policía de servicios privados fue creada cuando Ney González era presidente municipal de Tepic.
Dijo que una vez que concluya el novenario en honor de los cuatro policías, se reunirá con sus familias para analizar cada caso y ofrecerles el apoyo que necesiten.
Rodeado de reporteros, habló también de la obra del bulevar Tepic-Xalisco que será reabierto en septiembre, y de la que dijo que “es la mejor obra de los ayuntamientos en la historia”.
Era evidente que Roberto Sandoval quería hablar, dejarse abrazar por gentes que lo encontraron en la avenida México después de reunirse con el vicario. “Cuando se cae, hay que levantarse, no lamentarse”, pronunció.
A sabiendas de que caminar por la avenida México en el transcurso de la mañana, entre Palacio de Gobierno y el Congreso del Estado significa toparse con decenas de reporteros, Sandoval apenas si avanzaba unos metros cuando le salían al paso periodistas con sus grabadoras o cámaras de televisión. El alcalde del sombrero quería hablar. Y punto.
Más tarde se introdujo al Congreso del Estado e invitado por el diputado Julio Mondragón se reunió con habitantes de las colonias Valle de la Cruz y Jardines del Valle y les adelantó que hoy irá a esos barrios para atender sus demandas de obras.
Les dijo, literalmente, repartiendo leña a sus antecesores: “en crisis y sin dinero, voy a hacer las más grandes obras de la historia del Ayuntamiento de Tepic. Apenas estoy en el primer año”. Y lanzó un reto: “¡pónganme al presidente municipal que quieran!”…
Las palabras de Roberto tenían un destinatario evidente.