Luis Enrique Vázquez de la Paz
La impunidad es una de las principales causas del deterioro de cualquier sociedad democrática, no sólo porque corrompe a las personas involucradas, tanto quien comete el acto ilegal como quien con conocimiento de causa lo encubre, sino que además al quedar impune su crimen, incentiva a sus pares a cometer al cobijo de la impunidad crimines similares, y finalmente la cohesión de la sociedad se ve seriamente lesionada al perder la confianza en las instituciones, tanto de impartición de justicia, cuando son delitos penales, como de los entes fiscalizadores de recursos públicos, tratándose de desfalcos monetarios al erario público, sin tomar en cuenta las responsabilidades penales que al mismo tiempo debieran de ocurrir.
Es preocupantemente cotidiana, la noción de que quien ejerce un cargo público de una u otra manera, se habrá de enriquecer ilícitamente, ya sea desviando recursos, aceptando sobornos o cualquier forma enferma que pueda concebir el ingenio humano, es esta noción la que debe ser erradicada si queremos lograr que la participación ciudadana crezca y transforme la sociedad. Pero para cambiar esta noción tan nociva, primero debe de erradicarse la impunidad que contamina cual cáncer a nuestra sociedad.
En ese sentido, la inhabilitación de algunos ex funcionarios públicos y la persecución de algunos otros, hasta sus últimas consecuencias, trae esperanza a los ciudadanos que a pesar del notorio desfalco realizado en perjuicio del erario público en pasadas administraciones, pocas acciones concretas habían ocurrido para sancionar a los responsables y evitar que la impunidad se siga propagando.
Estrechamente ligadas a la causa de erradicar la impunidad, están la transparencia gubernamental y la rendición de cuentas, prácticas que afortunadamente están cada vez más implantadas en las expresiones de gobierno de todos los ámbitos, municipal, estatal y federal. Incluso la transparencia está llegando a niveles nunca antes vistos, en fechas pasadas el gobernador de Guanajuato, Miguel Márquez, publicó en uno de los diarios más importantes de aquella entidad, el estado financiero del gobierno que encabeza. Si bien la información de cualquier entidad pública es accesible para cualquier ciudadano, por medio del Instituto Federal de Acceso a la Información o por medio de una petición formal a la dependencia que tenga la información requerida, es un gesto aplaudible el facilitar a la población en general la información de las finanzas por ser de pleno interés público. Quizá seria positivo que esta practica permeara en otras administraciones estatales y municipales ya que ayudaría bastamente a mejorar la percepción que los ciudadanos tenemos de nuestros gobernantes y por lo tanto seria un paso importante en pro de erradicar la impunidad y la corrupción.
Twitter: luisevazquez_