Por J. Gpe Guerra Rivas
San Blas Nay.- En el Paradisiaco Puerto de San Blas el Narco y la delincuencia están de fiesta, nadie los para, la coca, el cristal y la piedra corren en la misma cantidad o más que antes del estallido de la guerra frontal al Narco y a la delincuencia organizada declarada por el Presidente de la República Felipe Calderón Hinojosa, al inicio de su gobierno y que a la fecha ha provocado más muertes que la guerra en Irak. Nuestras fuentes en aquellos lares informan que las drogas sintéticas continúan cobrando víctimas y cada vez más jóvenes se meten algunos de estos enervantes. “Las drogas continúan corriendo igual o más que antes.” Dice la fuente, lo único que ha cambiado si a caso es el modus operandi de los vendedores de este flagelo, las tienditas prácticamente han desaparecido ya que estas son muy fácil de ubicar, ya que los ciudadanos en muchas ocasiones denunciaban la ubicación de algunos de estos centros de vicios a los que acudían desde jovencitas y jóvenes hasta adultos a conseguir la droga,, ahora el modo a cambiado los tiradores se mueven en bicicletas, taxis o en vehículos particulares. Aunque existen en San Blas dos o tres centros de rehabilitación, la tentación por el vicio es fuerte y quien ha mordido el polvo una vez es probable que lo vuelva a hacer y en muchas ocasiones el consumidor abandona su tratamiento terapéutico para buscar de nuevo escapar por la puerta falsa. Vecinos del Puerto en mención sostienen que mientras existan compradores existirán vendedores y mientras existan policías y autoridades corruptas existirán las drogas. lo único que se puede hacer, coinciden, es tener cuidado con los hijos y fomentar la unidad familiar para orientar a los jóvenes de lo contrario su destino es la prostitución y la delincuencia. Aunque ya adultos tengan que arrepentirse de su negro pasado, la huella queda ahí para siempre imborrable y para vergüenza de otras generaciones.