Alejandro Mojarro apunta la urgencia de sentar bases sobre prevención del delito y que los cargos de seguridad pública dejen de ser politizados.

ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-

Alejandro Mojarro Bernal, quien laboró en varios gobiernos estatales y municipales en áreas  vinculadas a la seguridad, apunta: “la prevención del delito es lo más importante…pero está olvidada”.

Y mucho peor, agrega, es que la mayoría de las veces los gobernantes en turno designan a los responsables de la seguridad por amistad o compadrazgo, más que por un perfil idóneo.

Ex funcionario del Consejo Estatal de Seguridad Pública, Mojarro Bernal explica que después de asistir a numerosos congresos, foros, seminarios, donde también se presentaban funcionarios de los gobiernos de Estados Unidos y Canadá, se llegaba a la conclusión de que para abatir los índices delictivos había que trabajar fuerte en la prevención del delito.

“Lo mejor es la prevención basado en un diagnóstico situacional, por ejemplo, qué tipo de población tenemos, la situación económica, ubicación geográfica, nivel cultural, ideología política, religiosa. Porque no es lo mismo trabajar estos programas en un medio urbano que en uno rural”.

Urge, dice, reforzar los valores en la familia, en las escuelas, para prevenir las adicciones o la creación de pandillas.

Ofrece datos de cómo evitar que los jóvenes se enreden con pandillas mediante la prevención: “hay que ofrecerles alternativas de ocupación, torneos deportivos, hay que darles cultura, recreación, talleres”.

Alejandro Mojarro habla también de formas simples, preventivas, para enfrentar a los “paqueros”, los delincuentes que cometen robos a personas que han retirado dinero de los bancos.

“Los bancos deben garantizar al cliente la protección a su persona. La seguridad de que cuando yo entro al banco, tengo garantías de seguridad. Es muy simple que los bancos coloquen pantallas en el interior y que cuando la gente espera turno para ser atendida, vea mensajes breves de cómo actúan los delincuentes, que se les diga que no hagan caso de desconocidos cuando salgan del banco.

“Son cápsulas informativas breves pero que no se aplican. No se hacen porque casi siempre la seguridad pública se politiza y ese es el peor error del mundo”.

Mojarro Bernal agrega que no se trata de descubrir el hilo negro. “Hay manuales sobre prevención del delito, sobre prevención en el tema de las drogas, sobre pandillas, abuso sexual, sobre violencia familiar, sobre cómo buscar a un niño cuando se pierde.

Sobre esto último, explica:

“Lo primero es mantener la calma e iniciar un `barrido’. Hay que buscarlo en la casa, el patio, con los vecinos, en lotes baldíos. Hay que avisar a la policía y tener a la mano fotos recientes del niño”.

El abogado agrega que a pesar de que ha ofertado sus servicios tanto a dependencias del Gobierno del Estado como a varios ayuntamientos, a pesar de su experiencia en el manejo de niños de la calle, con quienes trabajó directamente, las puertas de las instituciones de seguridad le fueron cerradas y desde hace tres años nadie lo ha contratado.