XALISCO.- La señora Hilaria Becerra Ponce, con domicilio en Ave. Rey Nayar No. 20, casi esquina con la calle 8 de Julio, de la colonia José Santos Godínez, (a dos cuadras del domicilio está la dirección de Seguridad Pública municipal de Xalisco) denuncia ante este medio periodístico que desde hace cinco semanas realizó una queja verbal ante el Ing. Jorge López Rodríguez, subdirector de la subdirección de Desarrollo Urbano y Ecología, sobre la existencia de un TERRENO ENMONTADO QUE INVADE HASTA TRES METROS LA CALLE, es decir, media calle está cubierta de zacate, grama, y las hebras cubren todo el frente del mismo, cuestión que le afecta (sobre todo en tiempo de lluvias) en su comodidad y hasta en su economía.
Dicho terreno está del lado sur de su calle y corresponde al domicilio Ave. Rey Nayar No. 18 norte, la casa -al igual que sus bardas- está “cuarteada”, cuestión por la cual no la rentan a nadie y además tiene presencia de ardillas, ratas, choras güeras, etc., esto es, son un peligro para los vecinos en general.
El habitante de dicha vivienda en tan malas condiciones es el joven Jorge Ibarra Ulloa -hijo de Julio Ibarra Ulloa o Julio Ulloa, originario y vecino del poblado de San José de Costilla, municipio de Xalisco, Nayarit-, quien al parecer viajó para los Estados Unidos de América. Cuestión que ya días perjudica a Doña Hilaria porque se le inunda toda esa área por dentro y por fuera de dicho domicilio, y humedece inmediatamente a la vivienda vecina; no hay poder humano que atienda esta problemática que hace ya tiempo sufre dicha señora que, por lo demás, vive sola.
Cuando Doña Hilaria se da sus vueltas por el ayuntamiento de Xalisco y le recuerda de este asunto al Ing. Jorge Rodríguez López, éste, “¡nomás se me queda viendo y se ríe, y no me hace mucho caso!”. Este reportero se pregunta: ¿Por qué se estará dando esta situación? ¿Jesús Betancourt Delgado, director de Desarrollo Urbano y Ecología –y jefe del Ing. Jorge- tendrá conocimiento de este problema?
Del lado norte de la casa de Doña Hilaria, en Ave. Rey Nayar No. 22, viven el señor José Silva y su nieto Abel Silva Jr., quienes tienen una blockera que atiende este último, y conocen del problema pero aunque no les afecta mayormente sí están preocupados por el mismo.
Finalmente Doña Hilaria suplica a quien corresponda el apoyo para que esta cuestión se resuelva en lo inmediato, y agradece por adelantado la atención de este medio informativo.