Por Gilberto Cervantes Rivera, Poeta de Cucharas
Privilegiado Nayarit con la seguridad persistente, pero como me lo dijo Vicente Romero Ruiz, titular de la Planeación Estatal, hay que trabajar duro para crear infraestructura, donde los inversionistas, los cuales ya voltearon sus ojos hacia nuestra entidad, se muevan como pez en el agua, y no precisamente en las del Mololoa, mismo que debe darnos identidad cuando ya esté limpio. En el último año de Ney, por ahí se dijo que este pidió la concesión de ambas márgenes, para desarrollar, previa limpieza, un proyecto muy ambicioso que le dejaría dividendos a perpetuidad.
Roberto Sandoval Castañeda, gobernador, está demostrando que no le interesa aprovecharse del poder para enriquecerse; y basta recordar lo que hace con las obras inconclusas de otros gobiernos, como por ejemplo la Unidad Deportiva Santa Teresita. Como gobierno, paga también los compromisos económicos heredados y apenas iniciada la presente semana, nos sorprendió con la detención de un comandante vial del estado, quien robaba descaradamente a los automovilistas allá por el libramiento. Justicia es lo que está haciendo el gobernador de la gente, por ello bien harían algunos agentes del municipio, en poner sus barbas a remojar, porque la administración que encabeza Roberto Sandoval Castañeda, va en serio contra la corrupción, donde quiera esta aparezca y sea detectada Ayer saludamos al Pavel Jarero en el Real; andaba muy contento y no era para menos, pues igual que los demás municipios, cuentan con un gobernador que jala parejo.
Pero como siempre, hay charalillos que buscan seguir alimentando los odios contra Águeda Galicia Jiménez, misma que, me consta, es una lideresa que sabe esperar tiempos perentorios para que le paguen a su gente lo que devengan día con día con trabajo En el territorio del Chato Muñoz, Ixtlán del Río, donde los vientos se dispersan todo el año con sus aromas que bajan del cerro, los trabajadores extrañan pasadas administraciones donde se les pagaba con puntualidad y no pendía sobre sus cabezas, la amenaza del despido.
El Chato Muñoz se hizo bajo el manto sagrado de Ezequiel Parra Altamirano, a quien traicionó en la primera oportunidad para buscar y encontrar la Presidencia Municipal que se vistió de azul en tres ocasiones. Durante la primera ocasión, El Chato presentó buenas cuentas, pero en lo que va de la segunda, en este momento, si el maestro de música busca ser diputado local, como decía Enrique Vargas, sabrá como roza la cadena. Solamente un cínico y sinvergüenza como El Chato, no se ha dado cuenta que la gente lo masca pero no lo traga. Volverá el tricolor por sus fueros
PALESTRAZO: igual pasará en Amatlán de Cañas, Compostela y Ruiz; aunque no meto las manos al fuego en Tuxpan y Acaponeta; razones hay, porque ahí no comparten ni las sobras.