Por: Juan Fregoso
*El gobierno creó un problema en Cuautla, ahora está obligado a solucionarlo
*Pero antes de que el océano se trague al poblado
*A la fecha, el mar ha devastado prácticamente medio pueblo
*Por eso urge que las autoridades tomen cartas en este asunto
Ante la indiferencia de los gobiernos federales, estatales y municipales, existen comunidades que arrastran serios problemas los cuales son ignorados olímpicamente por las autoridades que prefieren encerrares en sus torres de marfil para no verlos ni mucho menos solucionarlos.
Los gobernantes sólo toman en cuenta a la gente cuando andan en campañas políticas, tras el voto de esos pobres ciudadanos que caen en sus redes de mentiras, de promesas falsas que luego, ya convertidos en funcionarios olvidan todo lo que prometieron, incluso jamás vuelven a esos lejanos lugares ni siquiera a darles las gracias a quienes depositaron en ellos su confianza.
El caso más emblemático de lo que aquí denunciamos lo están viviendo los pobladores de Cuautla, municipio de Santiago Ixcuintla. Una pequeña localidad enclavada paradójicamente en el territorio de Tecuala, pero perteneciente por alguna razón a la jurisdicción de Santiago, uno de los municipios más grandes que tiene el estado de Nayarit.
Cuautla desde hace años enfrenta la amenaza de ser destruida por el mar, ya que esta localidad se encuentra ubicada justamente frente al océano. Muchos de sus habitantes han perdido sus casas ante la embestida de las aguas marinas que día tras día avanza y penetra en las humildes moradas, mientras el gobierno mantiene una postura indiferente.
Según fuentes consultadas este problema tiene alrededor de 42 años, precisamente cuando el gobierno federal mandó construir un canal de cuatro kilómetros de largo, por cuatro de ancho y dos de profundidad. El canal se realizó con la idea supuestamente de hacer productivas las lagunas y esteros, esto es, mejorar la producción, ya que Cuautla es un poblado eminentemente pesquero.
Sin embargo, el gobierno no previó que las fuertes marejadas y las aguas de los ríos que ahí desembocan provocaría el ensanchamiento del canal, el cual fue abandonado posteriormente por la desaparecida Secretaría de Recursos Hidráulicos; este acontecimiento propició la erosión de las playas y obstruyó las lagunas. Por esta razón, sus habitantes consideran que este fenómeno no es consecuencia de la naturaleza sino de la imprevisión del gobierno, porque éste fue el que construyó la citada obra cuyas repercusiones han traído como resultado que el mar esté devastando el pueblo.
Los habitantes de Cuautla comentan que desde hace más de cuarenta años, el mar arrastra arena a las lagunas, las cuales terminan secándose ocasionando graves problemas de índole ambiental, es decir, el problema ha venido a alterar el sistema ecológico, inclusive donde antes era mar ahora son áreas de playas. Además, se estima que el 80 por ciento de manglares se ha extinguido.
Ante esta situación, los pobladores están exigiendo al gobierno que construya una escollera, que impida el avance del mar hacia aquella localidad, pero hasta ahora ningún gobierno se ha preocupado por resolver este problema que mantiene en vilo a los cuautleños, los cuales sostienen que una parte de ellos ya ha sido reubicada, pero hay otros que se rehúsan a hacerlo porque es su hábitat, todos son pescadores y, desde luego, viven de la pesca, por esta razón muchos no se quieren salir, ya que argumentan no cuentan con tierras de cultivo, por lo que la pesca es su modus vivendi.
Cuautla se caracteriza por ser una zona de producción pesquera y camaronera, que surte de estas especies a gran parte del país, pero ni aun así, el gobierno les hace caso. En su desesperación los habitantes han acudido a diferentes instancias gubernamentales solicitando ayuda a su problema, pero adonde quiera que han ido sólo han recibido promesas, pero nada más, cuando la situación se agudiza día tras día debido a que el mar continúa desplazándose hacia la localidad derrumbando viviendas.
Pero aunado a este problemática los cuautleños se enfrentan a otra, pues como quedó reseñado líneas arriba, Cuautla pertenece al municipio de Santiago Ixcuintla, por lo que les resulta embarazoso llevar a cabo algunos trámites legales, como el registro de los recién nacidos, la obtención de un acta de nacimiento o el traslado de alguna persona fallecida, y es que el mar es el principal obstáculo para trasladarse a dicha cabecera, de hecho les queda más cerca el municipio de Tecuala, separado tan sólo por una hora de distancia por carretera, mientras que Santiago se encuentra a casi tres horas de distancia. Por esta razón, algunos pobladores plantean la idea de que Cuautla se adhiera a Tecuala, su cercanía les facilitaría muchas cosas, pero esta es una cuestión del gobierno del estado que tiene la obligación de velar por la seguridad de sus gobernados, sobre todo en este caso en que se encuentra en juego la vida de cientos de familias.
Hay quienes creen que ahora con el cambio de gobierno federal la situación podría gar un girar a favor de los moradores de Cuautla, ya que muchos le apuestan a la sensibilidad del presidente Enrique Peña Nieto, quien ha manifestado frecuentemente su preocupación por los problemas de los mexicanos, pero hay otro sector que le perdió la confianza a todos los gobernantes, quizá por este motivo no se descartan posibles plantones en las oficinas gubernamentales, toda vez que los isleños dicen estar cansados de meter solicitudes en muchas dependencias con el fin primordial de que les resuelvan su problema, pero como ni siquiera las autoridades locales o municipales los toman en cuentan, hay muchas posibilidades de que Cuautla se levante para exigir sus derechos, tal vez, dicen, lo que hace falta es involucrar a otros sectores sociales que indirectamente también están saliendo afectados.
Sentenciaron estar dispuestos a ir hasta la ciudad de México con el propósito de dialogar con las autoridades competentes o incluso si es necesario con el propio presidente de la República, porque no podemos permitir que el mar se siga tragando nuestras casas. Tenemos más de cuarenta años con este problema, y creemos que llegó la hora de que se nos resuelva, este gobierno no puede permanecer ni un minuto más permitiendo lo que sus antecesores consintieron, si el problema de Cuautla fue generado por el gobierno federal, por lógica le corresponde a éste solucionarlo, pero debe hacerlo lo más pronto posible, antes que el pueblo desaparezca tragado por el océano.