Por José María Castañeda
SANTIAGO.- De nueva cuenta la irresponsabilidad de algunas personas a la hora de conducir una motocicleta arroja como resultado un accidente, que aunque afortunadamente solamente arrojó daños materiales y lesiones leves; la dimensión que como ocurrieron las cosas pudo ser funesta.
En este sentido el parte oficial emitido por el personal de la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito Municipal señala que siendo las 14 horas del pasado lunes 4 de febrero, Luís Alberto García Parra de 26 años de edad quien tiene su domicilio en Che Guevara s/n de la colonia Primero de Enero, circulaba por la calle Jiménez y al llegar al cruce con Amado Nervo, éste no respetó el uno y uno por lo que impactó la motocicleta Italika color negro, modelo 201,2 contra la parte lateral de una camioneta pickup color gris, modelo 2002, con placas de circulación PC-67557 del estado de Nayarit; misma que era conducida por José de Jesús Ortiz Carrillo de 38 años de edad quien es originario y vecino del poblado del Novillero.
Se señalaba que el percance arrojó únicamente daños materiales en las unidades protagonistas, sin embargo aquí lo que hay que magnificar es que en la motocicleta Italika, además del conductor, viajaban dos menores de edad de 2 y 4 años respectivamente; siendo estos precisamente los que resultaron con la peor parte y fue necesario trasladarlos al Hospital Civil de esta ciudad para que fueran valorados medicamente por el personal de urgencias.
Y pues, cuantas veces no nos hemos encontrado usted ó yo cuando conducimos nuestros vehículos, con amas de casa algunas de ellas en estado de gravidez –embarazadas-, manejando motocicletas llevando a sus menores hijos entre las piernas. Recuerdo aquella vez en la que platicando con el entonces director de tránsito, Roberto Padilla Ulloa El Bugí, éste en una reflexión dijo yo considero que esa madres que llevan a sus hijos entre las piernas a la hora en la que conducen una motocicleta es señal inequívoca de que no quieren a sus hijos, si los quisieran no pondrían en peligro sus vidas.
Sirva el anterior comentario para que quienes tripulamos una moto; extrememos las medidas de seguridad y que sobre todo no traslademos menores de edad ya que estamos poniendo en riesgo sus vidas.