Por José María Castañeda
SANTIAGO.- En estos días de mucho trabajo en el campo, ya que los frijoleros andan faineando y otros ya trillando el grano, y los tabaqueros andan sacudiendo y colgando sartas en la galera, sin mencionar a los hortaliceros que también andan atareados en las labores del campo nos sorprendió ayer escuchar a un agricultor quejarse amargamente; ya que los amantes de lo ajeno le robaron su frijol de la variedad ‘Marcela’.
El quejoso, de aproximadamente 35 años de edad de tez morena y complexión robusta, dijo en un puesto de antojitos mexicanos que se ubica por la Avenida Amado Nervo -a escasos metros de su entronque con la calle Jiménez-, que él tiene su fríjol alomillado, mencionado que sus burras -como también se le conoce al frijol previamente faineado- miden aproximadamente 400 metros de longitud, y que a un lado de su parcela se encuentra una platanera, cosa que aprovecharon los amantes de lo ajeno para acarrear el fríjol en greña a la platanera para palearlo, y una vez que lograban su propósito volvían a depositar la paja ya sin grano en el lomillo para simular que todo estaba en perfectas condiciones.
Consideró que los ladrones de fríjol me robaron en promedio 400 kilos de fríjol de la variedad Marcela, y creo saber quiénes son -añadió el afectado-; ya que de buena fuente sé que son 3 sujetos del poblado de Colonia Emiliano Zapata. Y pues en estos tiempos de cosecha es cuando se requiere que la Policía Municipal y Estatal para que hagan rondines de vigilancia por los caminos saca cosechas y detener a quienes a altas horas de la noche circulan por caminos y callejones con sartas de tabaco y costales de frijol. Ya que júrelo, amable lector, no son bien habidos y es que en estos tiempos las cosechas en el campo resultan oro molido para los amantes de lo ajeno, mencionado los afectados de algunos coyotes que se dedican a comprar el fríjol robado. Pero de ese tema hablaremos más adelante, luego que concluyamos la investigación que andamos haciendo.