Por Brígido Ramírez Guillén
Decano del periodismo en Nayarit

A cinco días de que el Congreso del Estado rechazara la solicitud de cientos de habitantes del municipio de Bahía de Banderas sobre la revocación de mandato del alcalde Rafael Cervantes Padilla, no se ve ninguna reacción de los inconformes del pésimo manejo de la administración de ese lugar, como que el caso lo dieron por cerrado. Con esto no queremos decir que haya una total conformidad por el dictamen de la Comisión de justicia y Derechos Humanos de la legislatura, sino simplemente que los sectores que levantaron la voz contra la mala actuación del ex panista Cervantes se silenciaron y no han hecho ninguna movilización para insistir en la salida del presidente municipal, quien llegó a ese cargo bajo el cobijo del Partido Acción Nacional y luego lo traicionó para escudarse en el Revolucionario Institucional

Ante este caso que se presentó el viernes 22 de febrero del 2013 y se decidió a la vez Recordamos aquella decisión de los diputados de la vigésima cuarta legislatura local, de suspender en sus funciones al segundo Ayuntamiento de Bahía de Banderas, por graves irregularidades en el manejo de los dineros del pueblo, comprobadas por la Contaduría Mayor del Congreso del Estado En sesión pública los legisladores conocieron que ese Ayuntamiento, presidido por Carlos Valdez Rivera, no logró justificar el manejo de dos millones trescientos ochenta y siete mil doscientos treinta y dos nuevos pesos, de una partida de cuatro millones ciento sesenta y nueve mil quinientos dieciséis nuevos pesos. Y todavía como una garantía de seguridad jurídica se le fijo al cabildo un plazo de tres días para que aportara pruebas sobre en que se gastaron esos dineros y De comprobarse su buen uso, lo que debe de hacer ante una comisión plural designada por la misma legislatura, el Congreso tomará la determinación irrevocable de declarar desaparecido el Ayuntamiento.

Ese organismo una vez que recibió la respuesta del alcalde, regidores y síndico, la turnó al pleno del Congreso para que dictara su resolución, la que consistió en la desaparición del gobierno municipal de Bahía de Banderas y la integración de un consejo La intervención del congreso en este escandaloso caso, se basa en las facultades que lo otorga la ley orgánica para la administración municipal. En aquel entonces cuando se presentó lo del Consejo de Bahía de Banderas recordamos el que se integró en el régimen del doctor Julián Gascón Mercado en Tecuala, durante el famoso Tecualazo en que no se dejó entrar como alcaldes a Pedro Aguiar, y aquel otro, en la misma administración estatal, que se nombró en Jala porque el pueblo dividido no quiso al presidente municipal recién electo.

En el gobierno de Emilio M. González las cosas se hacían en forma más sencilla, pues si fuertes sectores sociales rechazaban a algún alcalde y para evitar más divisiones entre el pueblo, se le pedía al presidente que presentara su licencia ante el congreso para separarse del cargo, como sucedió en Xalisco, San Pedro Lagunillas, Ahuacatlan y Santa María del Oro, en donde entraron personas identificadas con todos los sectores de esos municipios. En puertas esta la anunciada solicitud del SUTSEM sobre la revocación de mandato del alcalde de Tepic, el famoso Toro Héctor González Curiel. Esperemos ver en que se basan los burócratas para exigir la salida del presidente municipal Hasta la próxima Decano del periodismo.