ÓSCAR VERDÍN CAMACHO


El trabajo que realizan los agentes de tránsito para controlar el tráfico vehicular en los alrededores de la feria, por un lado deja en claro el notable esfuerzo humano, pero por el otro las limitaciones materiales con que se hace.

Anteayer por la noche, por ejemplo, dos oficiales de vialidad trabajaban en el crucero de la avenida Rey Nayar y Egipto. Uno de ellos era el popular “Pechugas” o “Manitas”, famoso por el rápido movimiento de brazos que realiza durante su trabajo. Lo curioso es que al no contar con algún objeto luminoso que lo ayudara a ser distinguido por los conductores, traía colocados guantes de portero de futbol, con distintos colores por ambos lados, con los que medianamente cumplía su propósito.

Incluso en su ropa, los agentes están desprovistos de objetos luminosos que les ayuden a ser vistos con facilidad, y es que en cruceros con alta circulación vehicular, y además de noche, siempre estará latente el peligro de sufrir un atropellamiento.

Por ello urge que se les dote de un mejor equipo material, y en el caso de quienes laboran de noche, los artículos luminosos son más que necesarios.