Debe desaparecer el OFS del congreso

Lic. Javier Durán.-

¿Qué esperaban que dijera el auditor general del Órgano de Fiscalización Superior, Salvador Iñiguez Castillo, sobre el elefante blanco que es este?

Si esperaban que reconociera que efectivamente el OFS es un elefante blanco, pues estaban muy equivocados y el futuro de este organismo es la desaparición, siempre y cuando los diputados que tenemos fueran visionarios, y solidarios con la tremenda crisis que estamos padeciendo los Nayaritas, lo cual es como pedirle peras al olmo.

En una reunión en la que compartimos puntos de vista con el diputado Manuel Narváez Robles, presidente del congreso legislativo, comentó que tienen una propuesta que pretenden presentar como grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, en el sentido de que disminuyan el número de diputados que integran el congreso local.

30 son muchos diputados, y en eso estoy de acuerdo, ya que un diputado por municipio será suficiente o solamente con los 18 de elección directa la hacemos, total, en los diez años que tengo viviendo en el estado de Nayarit, nunca he visto que los diputados del estado hayan hecho algo bueno por los Nayaritas o que por lo menos sean un contrapeso a los otros poderes.

En el caso del congreso del estado, ese mismo día que nos reunimos con el presidente del congreso, algunos comunicadores le comentamos de la pasividad y tortuguismo que el congreso manifiesta hacia el exterior, ya que dan la imagen de que se la pasan en intrigas y en pleitos estériles, que en nada benefician a la sociedad del estado.

Por lo pronto, no nos quedó clara la pasividad y falta de compromiso de los diputados con los vecinos del fraccionamiento Valle Real que perdieron su patrimonio por la pésima construcción de estas casas, culpa de la constructora y de las autoridades municipales que autorizaron dicha construcción.

Bien por el diputado Manuel Narváez al reconocer el exceso de diputados en el congreso local, y también por aceptar que el órgano de fiscalización superior (OFS) de la cámara de diputados tiene muy pocas facultades en el presente, es decir, durante el periodo de los tres años que maneja los recursos económicos el alcalde y sus colaboradores.

Reconoce el presidente del congreso, que el OFS no puede intervenir si el presidente municipal hace mal manejo de los recursos del erario público y que esa facultad la tiene la controlaría municipal.

Entonces, ¿para que rayos sirve el Órgano de Fiscalización Superior del congreso del estado?

¿Si el OFS no puede hacer nada para que el presidente municipal deje de robarse el dinero o lo invierta a un rubro diferente del que estaba autorizado, que fregados hace entonces?

Hemos visto que el OFS sirve para lanzar amenazas a los alcaldes, para protagonismos mediáticos, y para negociar apoyos económicos a los grupos que controlan bajo el agua a este elefante blanco, que debe desaparecer inmediatamente.

El OFS no justifica los millones de pesos que se destinan cada año para funcionar en algo que todavía no sabemos en que nos beneficia a los Nayaritas.

Salvador Iñiguez claro que va a defender su trabajo, ilógico seria lo que no lo hiciera, pero habrá que preguntarse si verdaderamente se justifica si debe seguir funcionando este elefante blanco que come mucho.

Si verdaderamente los diputados quieren solidarizarse con la crisis que nos está partiendo la progenitora, deberían, además de reducir el número de diputados, reducirse las prestaciones que como legisladores tienen, así como inmediatamente, desaparecer al órgano de fiscalización superior.

Reconocimientos y mentadas, guillotinakora@yahoo.com.mx