Por: Julio Flores.

El pescador profesional teje con gran cuidado sus redes, sabiendo que su trabajo y esfuerzos son recompensados por la cantidad de pescados que recoge.
Un pescador aficionado cifra todas sus esperanzas en un simple anzuelo; es evidente que por larga que sea su espera, deb e conformarse con unos cuantos peces, si su suerte es realmente buena.
Para tener éxito en la vida no basta una preparación superficial que limita los resultados, se requiere una red de conocimientos que no deje al azar obtener lo que buscamos. Es por ello que los triunfadores son aquellos que han invertido tiempo, trabajo y esfuerzos, en una preparación completa que les asegura no una, sino muchas y mejores oportunidades.
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