Por José María Castañeda


SANTIAGO.- La desgracia se dejó sentir en el humilde hogar de una familia conocida popularmente en el Cerro Grande como Los Blus, al incendiarse la vivienda que habitaban en su totalidad dejando a los habitantes de la casa prácticamente con una mano atrás y otra adelante.

De acuerdo a las versiones de algunos vecinos del rumbo estos manifestaron al reportero que Antonio Padilla Márquez, de oficio artesano, ya que con sus propias manos hace plumeros, escobas, y sacudidores con plumas de aves, y popotes en el caso de las escobas de palmas, quien tiene su vivienda por la calle prolongación Donato Guerra -subida a la Cruz del Cerro-, la cual estaba construida con lámina de cartón y pedazos de madera; mismas que se vieron reducidas a cenizas al igual que una televisión, un antiquísimo ropero hecho con madera de pino, y unos cartones de ropa además de calzado.

Por su parte el propietario de lo que era una humilde vivienda dijo que ante la miseria en la que se desenvuelve junto con su familia, salió a trabajar dejando cociendo en una hornilla una olla de frijoles, por lo que considera que debido a alguna ráfaga de viento las llamas de la hornilla alcanzaron la pared construida con lámina de cartón por lo que en segundos la casucha se vio envuelta en llamas, y pese a que los vecinos vieron cuando el fuego comenzaba nada pudieron hacer debido a lo flamable del material con el que estaba construida la vivienda. Siendo muy comentada la situación entre los vecinos del Cerro, ver como de manera posterior la familia de Toño Padilla, se daban a la tarea de remover los escombros para ver si quedaba algo de ropa que pudieran seguir usando, a la vez que era lastimoso ver como sacaban parte de las cenizas para apartar un lugar en donde dormir, aún que fuera a la interperie, y es que la parte del cerro metros antes de llegar a la Cruz está habitada por personas que están resignadas en vivir en condiciones deplorables donde la luz eléctrica y las estufas de gas solamente existen en las películas y en las telenovelas. De esa magnitud se encuentra ese cinturón de miseria.