José Guadalupe Rocha Esparza

Ante las acechanzas del olvido, debo recordar -con las notas de su hijo- a un célebre parralense por adopción, forjador de una biografía y legado, varón dandi, andante caballero, alma de los bailes, impecable vestir, ojiverde, educado, cortés, espigado, chambelán obligado de numerosas reinas del Casino de Parral, fina guapeza y cultura sefaradí: Isaac Essés.

El Arabito, dueño de la tradicional zapatería Montecarlo que hizo época a mediados del siglo veinte, junto al restorán De Tera la Cafetera, fue el séptimo hijo de Sara y Nissim, inmigrantes sirios provenientes de Alepo –la segunda ciudad del país después de Damasco- que llegó a La Capital del Mundo para formar una familia y ser promotor del Lienzo Charro en 1963.
Don Isaac, todo un mashalá, encabezaba los tradicionales bailes de fin de año, Blanco & Negro, Club Rotario y Charro, luciendo tanto el frac como el traje de gamuza color mostaza y botonaduras en forma de herradura. Kock, Overton, Beckman, Hyslop, Dajlala, Fernández, Valles, Muñoz y Chávez lo distinguieron con la Espuela de Plata. ¡Genuino gentleman Don Isaac!