Por José María Castañeda
SANTIAGO.- Personal que labora en la planta potabilizadora de agua, organismo dependiente del SIAPA, la mañana de ayer expresaron que de nueva cuenta se chingaron los baleros de la bomba de suministro del vital líquido al tanque de la calle Bravo de esta ciudad, por lo que ya está de nuevo trabajando el Tornillin reparando el problema; pero no pasara de ser de nuevo un mejoralito, ya que no se ataca el mal desde adentro.
El entrevistado, quien pidió la omisión de su nombre para no ser víctima de la represión por parte de sus jefes, dijo que el Tornillin puede ser muy bueno en su trabajo; pero que no se les olvide que no está haciendo un trabajo para una bomba agrícola, sino que aquí estamos hablando de un problema con una bomba de uso industrial. La bomba que utilizamos aquí en la planta es horizontal, y éstas no pueden estar descomponiéndose a cada rato, porque sencillamente son de trabajo pesado. Este es un equipo de uso industrial, y aquí para darle mantenimiento a nuestras bombas se ocupa un ingeniero electromecánico, alguien que calibre de manera perfecta nuestro equipo; ya que de lo contrario al haber vibraciones en las flechas mismas que acaban por desgranar los baleros.
Al preguntarle a nuestro entrevistado quien podría ser la solución al problema, éste dijo que expertos en mantenimiento han sido: José Antonio Sandoval y Toño García; sin embargo quien tiene la última palabra es el director del SIAPA, Manuel Salcedo.
Y al cuestionar al consultado sobre el clamor de los usuarios, por el color chocolatoso con que llega el agua a los hogares, éste dijo que todo se debe a que cuando acuden las dependencias encargadas de verificar la calidad del agua a la planta, el director dá órdenes de que se apliquen hasta 100 kilos de gas cloro es decir, se aumentan las dosis de gas cloro y de hipoclorito de sodio; lo que provoca que el químico al pasar por las tuberías el cochambre que existe en las líneas de conducción se desprenda y vaya a parar a las pilas tinacos o aljibes; dado esa tonalidad de color al agua, lo que provoca lógicamente el malestar de las amas de casa. Y es que el gran problema del agua de nuestros subsuelos es la gran cantidad de fierro y manganeso que contienen nuestros mantos freáticos, explicó la fuente.