Cuauhtémoc Becerra González.-
Tepic.- El Órgano de Fiscalización Superior del Congreso del Estado no lleva a cabo sus labores, así como lo específica la ley. Ellos, el Órgano de Fiscalización, quieren hacer las cosas a su manera, no se basan en la ley administrativa, el Órgano de Fiscalización tiene muchas tareas específicas en donde ellos puedan aplicar la ley de responsabilidades, pero no lo hace, hasta que no reciban la orden de arriba para aplicársela a algún ayuntamiento que no va con la política del gobernante en turno. Esa es la verdad, decía J. Ángel Castro Mata, diputado local del Partido Acción Nacional.
Y de esto, estamos hablando de las alcaldías de San Blas, de Tecuala, de Ixtlán del Río y últimamente de Amatlán de Cañas, en donde en estos municipios no aparecen para nada en el Órgano de Fiscalización, para servir de árbitros ante los pleitos que se han suscitado entre estos dos sindicatos de trabajadores; ahora, nunca se ha visto que se le haga un extrañamiento a alguno de estos veinte municipios y si lo hacen nunca lo dan a conocer ante el Congreso del Estado, que viene siendo el patrón de este Órgano de Fiscalización Superior, y si estos trabajan así, autónomamente, entonces para qué sirven, para que se les paga. En realidad para mí es un elefante blanco este mentado Órgano de Fiscalización, en donde cobran mucho dinero, sin hacer nada a cambio.
Lo mismo sucede en el I.F.E. en donde no hay confiabilidad en el Consejo Estatal del I.F.E. porque vienen de extracción priísta, y de igual manera estos ganan lo que el ejecutivo del estado gana, o hasta se podría decir que hasta más.
Se le hace una advertencia al alcalde de Amatlán de Cañas, de que si hay ingobernabilidad en este municipio, le podría pasar lo mismo que al ex alcalde de Tuxpan, Eduardo Valenzuela, en donde el Congreso del Estado le aplicó algunos artículos de la Constitución en donde se le aplicó la revocación del mandato.