Por: Juan Fregoso

Acaponeta, Nayarit.-En los últimos días ha corrido fuerte el rumor de que todas las fuerzas políticas se vienen moviendo en una forma sorprendente con miras al proceso electoral de 2014. Todos, absolutamente todos los partidos políticos se encuentran en constante movimiento realizando reuniones con la gente a la que le exponen sus respectivos proyectos tendientes a convencerlos para conseguir su apoyo cuando el reloj marque la hora de librar una batalla más en pos de los cargos públicos.

En este sentido ha trascendido que algunos aspirantes vienen realizando un intenso trabajo con el objetivo de irse posicionando en el ánimo del electorado, con el cual se reúnen en privado, tal vez para no infringir la ley que aún no permite la realización de campañas políticas porque es demasiado prematuro, pero es innegable que se ha desatado una efervescencia pre-electoral entre todos los partidos políticos, o quizá fuera más exacto decir, de algunos de sus cuadros, aunque se ignora si sus actividades son avaladas por sus respectivas dirigencias.

El asunto es que por el Partido Revolucionario Institucional suenan fuertes los nombres de Javier Cosío Mayorquín, Francisco Javier de Dios Ortega, Bertha Rodríguez, del joven catedrático y actual presidente del CDM del tricolor, Josué Sánchez Rodríguez, Antonio Sáizar Guerrero y Jaime Jasso, entre otros, ya que si algo distingue al PRI es su gran capital humano para hacer frente a las contiendas electorales.

Por otro lado, se ha difundo el rumor de que el ex candidato presidencial, Rubén Arteaga Ortiz ha vuelto al cuadrilátero político. Se comenta que el otrora militante priísta, también viene realizando reuniones con sus seguidores, con aquellos que comparten sus ideas o su proyecto de trabajo. Arteaga fue candidato en los comicios pasados bajo las siglas del PAN, pero las condiciones no le favorecieron, obteniendo un rotundo fracaso.

Desde entonces, el ingeniero no había dado señales de vida, hasta ahora que el caldero ha comenzado a calentarse. Arteaga perdió la elección pasada por una razón muy simple: El PAN en este municipio carece de una estructura sólida, y por haber hecho una campaña mal diseñada, además la experiencia demuestra que cuando un priísta deserta no es bien visto por la ciudadanía, la cual, termina por perderle la confianza y se les considera como desleales.

Como quiera sea, dicen las fuentes, Rubén Arteaga participará por segunda vez en la disputa que se avecina, aunque ahora lo hará—se asegura—mediante una coalición de partidos, en donde sobresale el PRD, Movimiento Ciudadano (antes Convergencia), Partido del Trabajo y el PAN. Pero, a decir verdad, los tres primeros partidos son el puro membrete, salvo el PRD que aún conserva cierta presencia en el municipio. Por ello, se especula que el Ingeniero participará en las elecciones de 2014 en mancuerna con el ex presidente, Saulo Alfonso Lora, aunque todavía no se sabe con certeza quién de los dos será el candidato a la presidencia y a la diputación, pero hay quienes afirman que Rubén Arteaga se postulará nuevamente por la presidencia municipal, en tanto que el ex alcalde irá tras la diputación por el XVIII distrito electoral que comprende el municipio de Acaponeta y Huajicori.

Lo mismo sucede con el tricolor en donde se manejan muchos nombres, algunos de los cuales, como ya se dijo, andan trabajando intensamente tras los cargos de representación popular, el único que ha dicho que quiere ser presidente es Javier Cosío, aunque hay otros que también le tiran a la alcaldía pero actúan con prudencia, con suma sensatez, quizá porque saben que si se salen de los cánones políticos pueden quemarse, como se dice en el argot político.

En fin, cualquiera que resulte el agraciado sea del partido que sea, al llegar a la presidencia municipal, debe llegar con el ánimo de servir a la gente, y no servirse de ésta, ya que lo que necesita el municipio son hombres y mujeres con sentido humanitario, que no hagan distingos de ninguna especie, puesto que, si es bien es cierto que escalan al poder a través de un partido político determinado, una vez convertidos en gobernantes están obligados a servir por igual a todo el pueblo. Por lo pronto, que todos hagan su luchita, para que el sociedad los conozca bien y, llegados los tiempos, elija al mejor hombre o mujer que los gobierne.