Cuauhtémoc Becerra González .-
Este martes por la mañana, se encontraban en un desayuno en céntrico hotel Donjuan de la Peña, todavía presidente del PRI Estatal y la ex alcaldesa y ex diputada Federal por el PRD María Eugenia Jiménez de Vargas, quien al entrevistarla los compañeros de prensa de que si esa reunión era para solicitarle al presidente Donjuan del PRI, el reingreso a este partido político, ya que antes la Familia Jiménez y Vargas eran de la élite del PRI.
Es por ello de que se dice en los pasillos y los cafés de que María Eugenia Jiménez, siendo diputada federal por el PRD, siempre se le veía coqueteando con el actual gobernador del Estado Ney González, a tal grado de que en los medios de comunicación le manifestaba su apoyo incondicional, que porque según coincidía con sus ideologías y con su obra que estaba llevando a cabo, cosa que ni los mismos legisladores priístas le hacían tantas alabanzas. Esto al tener conocimiento el comité estatal y al propio Consejo Estatal del PRD, se pusieron a la vanguardia y a ponerle piedritas en el camino, ya que también ella, Ma. Eugenia se dice de la corriente de López Obrador, en donde M. Andrés López Obrador les ha causado muchos dolores de cabeza al PRD, ya que en estas elecciones pasadas se fue con todo en contra del propio partido político, que lo había llevado una vez como jefe de Gobierno del D.F. y como candidato hacia la presidencia de la república.
Viendo López Obrador que ya no lo apoyaron hasta sus locuras, entonces este empezó a difamar a su propio partido el PRD, pero este nunca renunció, a tal grado que estuvo como los pericos, con una pata en el PT y Convergencia y la otra en el PRD cosa que el pueblo lo vio mal, tan mal que en las elecciones pasadas para diputados federales, sacaron bajos sufragios en el PT, Convergencia y esto motivó también que el PRD se viera mal al perder algunas alcaldías, delegaciones y diputaciones federales.
Y ahí fue como el pueblo viendo esto de López Obrador y sus seguidores, le dieron la espalda por andar como perico cagando en dos estacas.
Y entre ellos se cuenta Ma. Eugenia Jiménez, quien le convenía que perdiera el PRD para que el PRI ganara con más diputaciones. Así es que María Eugenia nunca ha dejado de ser priísta de corazón, aunque ella diga lo contrario.