Interponen detenidos recurso de apelación ante la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia.

ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-

Un juzgado de primera instancia impuso una condena de 42 años y seis meses a dos hombres que aceptaron haber participado en el asesinato de Julio César Jiménez Arcadia, quien fuera director de la Policía Estatal Investigadora (PEI) en la primera parte del gobierno de Ney González Sánchez.

La sentencia contra Édgar Delgado Sánchez, alias “El Príncipe”; y José Fabián Gutiérrez, “El Güero”, fue dictada la semana pasada por el Juzgado Cuarto Penal de esta ciudad, que también les exigió el pago de 116 mil 887 pesos a favor de los deudos de quien era conocido como “El Teniente Arcadia”.

Édgar Delgado y José Fabián ya interpusieron el recurso de apelación, por lo que el expediente  número 31/2009 debió ser remitido al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) para el correspondiente estudio de la Sala Penal, que podría confirmar o modificar el fallo de primera instancia.

Los detenidos consideran que la condena impuesta fue excesiva, aunque en sus declaraciones aceptaron estar involucrados en el atentado ocurrido el 17 de diciembre del 2008 por la Calzada de La Cruz, a unos metros del monumento a La Hermana Agua en esta ciudad.

En Nayarit, el homicidio calificado se castiga con cárcel que puede ir desde 20 hasta 50 años.

Según datos obtenidos, en la sentencia –que aún no está firme- se aclaró que la misma dio inicio el 26 de enero del 2009, fecha en que tanto José Fabián como Édgar Delgado fueron detenidos.

Ambos narraron que además de participar en el homicidio de Julio César Jiménez, también se les encargó prenderle fuego al vehículo utilizado durante esos hechos. Añadieron que recibirían un pago de dos mil dólares cada uno.

La Procuraduría General de Justicia (PGJ) informó en el mes de febrero que el día 11 de ese mes falleció, baleado, otro individuo que presuntamente también participó en la muerte del ex director de la PEI.

Todos los testimonios que recogió la PGJ en torno al asesinato de Jiménez Arcadia coinciden en que, antes de ser baleado, repitió una palabra a gritos: “¡ayúdenme, ayúdenme!”…

El ataque se produjo cuando Julio César acababa de salir de un negocio Full Color y pretendía abordar una motocicleta marca BMW, misma que, por cierto, la PGJ se negó a poner a disposición del Juzgado Cuarto Penal y provocó que éste enviara una petición expresa al procurador Héctor Manuel Béjar Fonseca.