Por José María Castañeda

SANTIAGO.- Dos estudiantes de esta ciudad acudieron con el encargado de la política interna del ayuntamiento profesor Eduardo Lugo López, para solicitarle su apoyo económico para comprar árboles frutales con los que pretenden reforestar el entorno de su escuela.

Las muchachitas ante el funcionario municipal éste les preguntó qué tipo de árboles frutales pretendían trasplantar, no supieron que decir por lo que muchos que se encontraban presentes en la planta alta de la presidencia les preguntaban si serían árboles de mango, árboles de trueno, u otros concretándose a contestar las escolapias con que algún árbol que de sombra pero que no crezca mucho para que no ocasione problemas con el cableado eléctrico. Por lo que finalmente el funcionario echando mano a sus bolsillos sacó algunos billetes, mismo que entregó a las menores de edad; las que felices luego de agradecer la voluntad del secretario del ayuntamiento emprendieron el regreso –suponemos – a su escuela.
La labor de las jóvenes nos parece excelente, sin embargo deben de ser los maestros del plantel educativo los que deben de establecer que variedad de árboles deben de trasplantarse en los lugares previamente establecidos por la dirección y personal docente de los centros de estudios, ya que, en lo personal siempre he sido de la idea, de que deben de trasplantarse árboles frutales que permitan a los estudiantes comer; ya sea un mango o una exquisita guayaba, entre otros frutos, ya que además de mitigar el hambre les permitirá alejarse de la comida chatarra. Sin embargo se insiste en que debe de realizar un estudio de suelo urbano a fin de que se defina adecuadamente el árbol a trasplantarse, ya que las niñas sudaron frio al no saber qué contestar a las preguntas del funcionario cuando les preguntó ¿y qué tipo de árbol pretenden plantar niñas?.