* A pesar de que ya le desecharon dos juicios de garantías, por improcedentes, el magistrado Gómez Arias se resiste a la entrega de documentos requeridos mediante la Ley de Transparencia.
* La Suprema Corte aún no resuelve las controversias sobre dos litigios.

ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-


Las diferencias entre el presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) Jorge Armando Gómez Arias, y el titular del Instituto de Transparencia y Acceso a la Información (ITAI) en el estado, Miguel Madero Estrada, no sólo continúan sino que se han acentuado.

Dan cuenta de ello dos controversias constitucionales promovidas por Gómez Arias ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), e igual número de juicios de amparo, paradójicamente por los mismos asuntos, sin embargo, se conoce, fueron desechados en septiembre pasado.


DOBLE REVÉS


Es el caso, como ya fue informado aquí recientemente, del amparo en revisión administrativa número 295/2009 que el Primer Tribunal Colegiado de esta ciudad desechó en definitiva, y que fue interpuesto por el magistrado presidente del TSJ en contra del Instituto de Transparencia y Acceso a la Información (ITAI) en el estado.

Con la ponencia del magistrado federal Ramón Medina de la Torre, se confirmó el fallo dictado meses atrás por un Juzgado de Distrito, que se negó a aceptar el juicio de amparo de Gómez Arias por considerarlo improcedente.

De igual forma, Medina de la Torre resolvió el uno de octubre otro expediente similar, número 345/2009, iniciado a petición del magistrado Gómez Arias contra otra acción del Instituto de Transparencia.

El pleito, se conoce, nació después de que el ITAI ordenó al TSJ la entrega de copias de documentos solicitados por dos jóvenes abogadas, pero a un precio que, en consideración del magistrado presidente, es menor al que considera establecido.

Como ya quedó anotado líneas arriba, ambos  asuntos motivaron, a petición del magistrado, igual número de controversias constitucionales ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), a quien el ITAI ha pedido que sobresea los expedientes y se acate la resolución que resulte de los amparos, ahora desechados por el Tribunal Colegiado, considerando que estos fueron interpuestos antes que las citadas controversias.

Para muchos, el hecho de que Gómez Arias,  presidente del TSJ y del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado, haya interpuesto los dos amparos y también las controversias, deja en claro las deficiencias que enfrenta en materia legal lo mismo que quienes lo asesoran.

La Suprema Corte dio a las controversias los números 49/2009 y 52/2009. La primera está relacionada con una solicitud de información planteada por Karla Rosario Bizarrón Trejo, y la segunda por Karla Miriam Villarreal Arce, ambas acerca de las actas del Consejo de la Judicatura que contienen sanciones contra servidores públicos del Poder Judicial del Estado.


PIDEN MÁS DOCUMENTOS


Pero a pesar de que ya hay resolutivos del ITAI para que el Tribunal Superior de Justicia entregue documentos relacionados con los expedientes que contienen sanciones del Consejo de la Judicatura contra jueces, secretarios y demás personal, caso concreto las dos solicitudes de información que originaron los amparos y las controversias constitucionales ya citadas, de nueva cuenta se ha documentado la resistencia del magistrado Jorge Armando Gómez Arias para hacer entrega de documentos requeridos mediante la Ley de Transparencia que rige en el estado.

Es el caso de dos nuevas solicitudes de información presentadas en el TSJ para que se entreguen copias de las actas de las sesiones del Consejo de la Judicatura, mismas que obviamente contienen las sanciones contra funcionarios judiciales.

Frente a ello, nuevamente, el Tribunal Superior justificó que la información requerida está clasificada como reservada, por lo que se negó a su entrega, pero el Instituto de Transparencia resolvió, a través de los recursos de revisión interpuestos por las quejosas Delfina Cueto Michel y Karla Miriam Villarreal Arce, que se trata de documentos que deben ser entregados sin mayor problema, máxime que es información requerida continuamente.

Se trata, pues, de una segunda etapa de un litigio entre el TSJ y el ITAI.

Pero el mensaje que deja el magistrado presidente del TSJ es claro: la transparencia no es lo suyo.