Por José María Castañeda


SANTIAGO.- Jorge Parra Covarrubias, hombre corpulento de 195 de estatura y aproximadamente 120 kilos de peso fue el primero de la dinastía Parra, que jugó beisbol profesional, luego que su hermano Refugio Parra, decidiera no jugar beisbol profesional al comenzar a trabajar en TERSA, empresa netamente gringa que comenzó a comercializar el tabaco que se producía en aquella llamada por aquellos años Costa de Oro.


Jorge Parra, gracias al llamado rey de los deportes jugando en la liga veracruzana fue como comenzó a trabajar en Comisión Federal, donde logró jubilarse y ahora que dedica junto con su familia en Huimanguillo, Tabasco, dijo me divierto engordando ganado ya que en Huimanguillo me dedico a la ganadería.


-Mira tengo un pequeño ranchito me dedico a la engordas de ganado y me va muy bien gracias a Dios Del Beisbol me retire, y es que hace aproximadamente 15 años tuve un accidente de trabajo me fracture 10 partes de mi cuerpo y ahí acabe, ya no pude correr, mi brazo ya no pudo lanzar la pelota y ahí acabo mi vida como deportista, mi vida como deportista lo considero maravilloso. Le platicaba aquí a Polo Jiménez, que me firmó Corito Varona, me decía ahí en tu pueblo hay peloteros así como tú, y le contestaba Corito hay infinidad de buenos peloteros desgraciadamente no volteaban a ver a Santiago Ixcuintla, tardábamos años en que salieran peloteros del municipio santiaguense por falta de comunicación.


Porque el beisbol se manejaba a nivel local y nunca se le hiso una buena promoción, Jorge sale a relucir el municipio de Santiago con aquella liga región al donde participaron peloteros como aquel cubano llamado Orestes Miñoso, Orlando Lugo, y tantas luminarias que vinieron a jugar a esta liga. Mira, -dijo- afortunadamente cuando comenzaron a jugar en aquella vieja liga ‘camaronera’ se promocionó más ya había liga del Noroeste, pero en la liga del noroeste casi no le daban la oportunidad a los peloteros locales, pero a partir de la liga camaronera ahí comenzó la difusión. Aquí vinieron a jugar Teodoro Higueras, el Chaflán López, El Conejo Díaz, Miguel Suarez, y ya comenzaron a salir los peloteros santiaguenses como los Chofos, Severo Aranda, Gustavo Hernández; todos ellos gracias a la promoción de la liga camaronera. Afortunadamente vivimos una época de abundancia hace 40 años. Cuando yo me retire de Santiago, empezaron a llegar peloteros de renombre porque había en Santiago mucho dinero, y esa fue la causa de que a Santiago llegaran peloteros de grandes ligas, como fue el caso de Orestes Mini Miñoso, Ron McDonald, Larry Presiden, entre otros pero me siento bien estoy retirado del béisbol me dedico a la ganadería soy trabajador jubilado de CFE y vengo a Santiago, una o dos veces por año ya que se extraña el terruño la plática con los amigos y desde luego los ricos camarones de Mexcaltitán.


Termino diciendo Jorge Parra, el auténtico Caballo Parra, aunque después Manuel le plagio el apodo por tener una estatura de 2 metros, naciendo en el medio beisbolero Manuel El Caballo Parra, y fuera el auténtico ídolo de los aficionados al rey de los deportes.